El blog de los profesionales del mundo editorial

Categoría Traductores

Libros para el verano (II): selección de clásicos

Viernes 11 de Julio de 2008

Nuevas incorporaciones a las listas de libros recomendados para el verano. Ésta proviene de Babelia, donde José María Guelbenzu propone una lista de clásicos que han sido reeditados en 2008.

Casa desolada, de Charles Dickens. Editorial Valdemar. Madrid, 2008. Traducido por José Rafael Hernández Arias.

Almas muertas, de Nicolái Gógol. Alianza Editorial. Colección de Bolsillo. Madrid, 2008. Traducido por Augusto Vidal

Los trabajadores del mar, de Victor Hugo. Espasa. Traducido por Manuel Altolaguirre. // Los trabajadores del mar, de Victor Hugo. El Olivo Azul. Córdoba, 2008. Traducido por Eric Jalain.

Hijas y esposas, de Elizabeth Gaskell. Alba Editorial. Barcelona, 2008. Traducido por Damià Alou.

Vida y muerte de Harriet Frean, de May Sinclair. Alba Editorial. Barcelona, 2008. Traducido por Amado Diéguez.

Cuentos y relatos libertinos. Editorial Siruela. Madrid, 2008. Edición y prólogo de Mauro Armiño. Traducido por Mauro Armiño.

Teatro completo de Oscar Wilde. Editorial Valdemar. Madrid, 2008. Traducido y prologado por Mauro Armiño.

Girasol, de Gyula Krúdy. Editorial Espasa. Madrid, 2008. Traducido por ZsuZsanna Ruppl.

La figura del traductor (y III): comparativa internacional de tarifas

Miércoles 26 de Marzo de 2008

El tema de las tarifas de los traductores es peliagudo y, por lo que se deduce del informe Ser traduït o no ser, no sólo en España, sino en todas partes.

De este informe extraemos la tarifa media en diez países. El cálculo está hecho sobre la base de 150 páginas, de una traducción literaria sin complicaciones y en un idioma de traducción habitual como el inglés:

Bélgica ………………… 6712 euros
Holanda ………………. 6712 euros
Inglaterra …………… 4423 euros
Australia ……………… 3700 euros
Francia ……………….. entre 2925 y 3375 euros
Eslovenia …………….. 2100 euros
España ………………… 1800 euros
Macedonia …………… 1300 euros
Hungría ……………….. 1000 euros
Lituania ……………….. 945 euros

En España, las tarifas recomendadas por la ACEtt, la sección de traductores de la Asociación Colegial de Escritores de españa, son las siguientes:

Tarifas traducción España

¿Para cuándo una paridad de tarifas, al menos en Europa?

La figura de traductor (II): Alemania, China, Francia

Martes 25 de Marzo de 2008

Continuamos resumiendo y traduciendo lo que el informe Ser traduït o no ser, gestionado y elaborado por el Institut Ramon Llull y el Pen club de España, aporta sobre la figura del traductor en varios países.

Alemania:
Alemania es el país del mundo que más traducciones publica. Los alemanes son muy conscientes de que no existiría una comunidad literaria internacional sin traducciones, y que las traducciones al alemán han permitido incluso que algunos escritores de Europa del este hayan sido conocidos en el resto del mundo.
“Algunos de los mejores escritores de Alemania han heredado la tradición de producir traducciones de calidad y han asumido el reto de traducir obras de literatura, esencialmente de rescribir los libros de otros autores para presentarlos a un público más amplio,” ayudando, por otro lado, a configurar la imagen de la traducción. En Alemania, las traducciones literarias se consideran una forma de arte más que un trabajo mecánico.
[...] Actualmente, los editores y los traductores debaten sobre los desequilibrios que hay entre la formación que se exige a los traductores en Alemania y las compensaciones que reciben de las casas editoriales. La media de los traductores literarios no cobra lo suficiente para vivir de su actividad. Raramente percibe más de 15-20 euros brutos por página traducida, con una media de 100 páginas traducidas al mes.
[...] En un intento reciente de mejorar la situación de los traductores literarios, se ha interpuesto un pleito en nombre de los traductores contra los editores. Los traductores implicados en este litigio piden participar en los ingresos en concepto de ventas de los libros que se han traducido, alegando que tienen derecho a una participación independientemente de la edición del libro.
[...] Los traductores ya consiguieron una pequeña victoria cuando el tribunal de distrito de Munich decidió que, además del pago inicial por la traducción del libro, los traductores tienen derecho a un determinado porcentaje de los beneficios de las ventas a partir del primer ejemplar vendido. Este tanto por ciento va del 0,5 al 2 %.
Algunos editores criticaron esta decisión judicial, porque según ellos va en detrimento de la variedad del mercado alemán del libro. Según los editores alemanes, obligarles a pagar a los traductores un tanto por ciento de los beneficios reducirá los recursos que podrían dedicar a otros libros. En consecuencia, no podrán traducir o publicar otros libros que lo merecerían.
En conclusió, [...] la situación general de los traductores ha mejorado, y algunos editores han comenzado a incluir sus biografías en los catálogos y a poner su nombre en la cubierta del libro.”

China:
El clima de aceptación de la escritura literaria en China es más favorable desde el final de la Revolución Cultural (1970) y con la apertura al mundo del país a través de las reformas económicas. Sin embargo, pese al interés de las nuevas generaciones por la literatura occidental, hoy en día la traducción literaria ya no se considera tan prestigiosa como antes de la revolución.
Dos son las razones de esta pérdida de prestigio:
Por un lado, “la traducción se ha comercializado excesivamente. Se traducen muchos libros, pero no por su valor literario, sino porque son best-sellers en Occidente”.
Por otro lado, “los traductores y los editores no siempre tienen una buena competencia lingüística del chino y, en general, no tienen una formación tan sólida como los de antes de la Revolución. Trabajan más por razones comerciales que por el interés literario. Sin embargo, algunos traductores son muy profesionales y sus traducciones tienen una calidad literaria muy alta”. Esto hace que las traducciones al chino sean muy desiguales.
“Hay pocos escritores literaios o poetas de éxito que se dediquen también a la traducción literaria.”

Francia:
Casi una tercera parte de las obras literarias publicadas en Francia está traducida de una lengua extranjera.
“El traductor, tanto literario como técnico, tiene la consideración de autor, de profesional, cuyos derechos y deberes están garantizados por diversas asociaciones y sindicatos”, así como por el Code des usages de la traduction littéraire (Código de usos de la traducción literaria).
Según esta ley, el pago que percibe el traductor por su trabajo se considera un anticipo sobre los futuros derechos derechos de autor. Una forma de garantizar que el traductor cobrará un precio mínimo es negar al editor la subvención que concede el gobierno a la traducción si paga a aquél menos de 17 euros la página; darle el 50 % si los remunera entre 17 y 20 euros, y premiarle con el 60% del importe si paga más de 20 euros la página.
El propósito de dicho código, “que reconoce el trabajo del traductor como una profesión específica y autónoma, es mejorar su situación material y social y promover la calidad de la traducción de las obras extranjeras publicadas en Francia”.


La figura del traductor (I): Países Bajos, Argentina y España

Lunes 24 de Marzo de 2008

Ser traduït o no ser

Ser traduït o no ser (”ser traducido o no ser”) es un informe que analiza las políticas de traducción len el contexto internacional, gestionado y publicado en septiembre de 2007 por el Institut Ramon Llull, con la colaboraciób del Club Pen.

Encargado con motivo de la presencia catalana en la Feria de Frankfurt, el informe va más allá de la situación de la traducción en Catañuña, y profundiza, entre otros, en la hegemonía del inglés “como especie invasiva”, la aceptación de la literatura traducida en Europa y América y el estado de la traducción literaria en seis países. Sin embargo, sufre el mal endémico de los estudios hechos en Cataluña: procura hablar lo mínimo de la situación en el resto de España, sólo se refiere a lo inevitable, por lo que el informe queda cojo.

Nos ha llamado la atención cómo cambia la percepción de la figura del traductor según los países. Traducimos y resumimos los párrafos más significativos.

Países Bajos:
“La traducción literaia no se considera ni un arte ni un trabajo, sino una competencia altamente valorada y una profesión. Muchos traductores literarios pueden vivir de su trabajo, a pesar de que los ingresos no son elevados [...] El trabajo del traductor liteario no siempre es comentado en las reseñas de ficción traducida, a no ser que sea con connotaciones negativas.”
“Existen ayudas a los traductores que traducen obras literarias al holandés: pueden solicitar subvenciones para la traducción y los viajes. La cantidad media de las subvenciones a la traducción es de unos 2500 euros por cada 30.000 palabras, en función de la calidad de la traducción y la calidad de la obra original. Las subvenciones completan la tarifa que paga el editor, que es la estándar de 0,059 euros por palabra.
En cuanto al perfil del traductor, en los años 60 y 70, era habitual que las traducciones literarias las firmasen escritores de renombre; actualmente, esta situación ha cambiado de forma drástica, aunque menos en el campo de la poesía.

Argentina:
A pesar de que “Argentina cuenta con una lista importante de autores que en algún momento de su carrera se han dedicado a la traducción” (Borges, Victoria Ocampo, César Aira, Marcelo Cohen, Esther Crosss, etc.) y que “está claro que nadie considera la traducción una actividad mecánica [...], los traductores cumplen al pie de la letra la misión de volverse invisibles, de no existir y de no estorbar. Rara vez son mencionados en los títulos de crédito (nunca en la cubierta), y hay pocas reseñas bibliográficas en las que, como mínimo, se haga constar su nombre. Y ni hablar de que los críticos incluyan en los textos una evaluación o comentario sobre la calidad de la traducción.
La situación se agrava si se analizan las condiciones de trabajo. En general, los traductores están muy mal remunerados, no firman contratos con sus editores y, de hacerlo, han de aceptar condiciones tan duras como la cesión de sus derechos de autor. [...]
En Argentina no existe un gremio o una asociación que puedab luchar por estos derechos, lo que hace difícil que esta situación cambie en los próximos años.”

Cataluña (y, por extensión, España):
“Conviven dos maneras de ejercer de traductor. Algunas traducciones son consideradas mecánicas, y otras son equiparadas al trabajo creativo y contempladas como tal por el público en general. Tradicionalmente, Cataluña ha contado con buenos traductores literarios, mayoritariamente escritores y profesores universitarios.” (Y España también.)
“Desde los años 1980-1990, con la aparición de los estudios universitarios de traducción, muchos licenciados con formación teórica se han incorporado al mundo de la traducción. La traducción se ha ido profesionalizando, y eso ha implicado una normalización en este campo, aunque aún no existe un colegio profesional de traductores, y las pocas asociaciones existentes todavía no están muy consolidadas. Con la aparición de la Ley de Propiedad Intelectual de 1987, los derechos del traductor quedan fijados, y las editoriales acostumbran a respetar, con más o menos rigurosidad, los contratos que establecen con los traductores.
Normalmente, el traductor aparece en los títulos de crédito y, en el caso de autores reconocidos, también pueden aparecer en la cubierta. Las reseñas de los medios de comunicación suelen mencionar las traducciones, sobre todo si se trata de una obra canónica de la literatura universal o si el autor es conocido. A menudo, estas reseñas nombran, en la ficha adjunta del libro, el nombre del traductor, pero se hacen escaso eco de la calidad de la traducción. Esta situación se entiende por los traductores como un rasgo del poco reconocimiento hacia su labor.”