El blog de los profesionales del mundo editorial

Categoría Pierre Assouline

¿Prácticas poco correctas en la edición en Francia?

Martes 10 de Marzo de 2009

Leíamos el pasado 2 de marzo en La république des livres una entrada titulada Edition : de curieuses pratiques en la que Pierre Assouline llama la atención sobre la amonestación que acaba de emitir la Association des traducteurs littéraires de France contra la editorial Autrement debido a una comunicación que les envió recientemente a sus traductoresAssouline da cuenta de la situación en los siguientes términos:

El 24 de febrero la editorial Autrement dirigió una circular a sus traductores invitándoles de alguna manera a “hacerla parte de sus descubrimientos” para poder continuar publicando libros extranjeros: “corazonadas. Aquellas de los traductores y las nuestras”. En cierta manera a hacer en su lugar el trabajo de editor (lectura de la prensa literaria extranjera, contacto con los scouts, investigación en los catálogos de novedades en el extranjero, etc). Voluntariamente, por supuesto, está implícito en el mensaje aunque el editor Henry Dougier lo desmienta.

 

 

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No parece que estemos ante nada ilícito aunque sí frente a una práctica poco ética en la medida en que promueve la precariedad laboral entre unos profesionales a quienes, como bien lo señala Assouline, a menudo les debemos la aparición de un libro extranjero en nuestros países. Es cierto que el sector necesita profesionales proactivos pero también lo es que su esfuerzo merece un reconocimiento que en ocasiones se le niega —Assouline destaca que en su boletín de novedades Autrement ni siquiera se toma la molestia de citar el nombre de los traductores de los libros extranjeros que ha publicado—.

¿Estaremos frente a una de las prácticas del fenómeno de la “edición low cost” al que se referían el pasado 7 de marzo Manuel Gil y Francisco Javier Jiménez en su estupendo blog Paradigma Libro?

Pierre Assouline contra la Wikipedia

Jueves 30 de Octubre de 2008

Durante la charla que sostuvo el viernes pasado con Sergio Vila-Sanjuán en la sesión de las jornadas “La edición se reinventa. Los editores, la globalización y la cultura” que se realizan en el CaixaForum de Barcelona, el escritor y periodista francés Pierre Assouline se refirió a su desconfianza hacia la Wikipedia y a las razones que lo llevaron a emprender con un grupo de estudiantes una profunda investigación sobre la calidad de los contenidos de ésta.

Todo empezó, según cuenta Assouline, hace dos años cuando se dio cuenta de que un buen día su clase de Science Po —la célebre escuela francesa de Ciencia Política— estaba llena de chicos atrincherados detrás de las pantallas de sus ordenadores portátiles. Explica Assouline que antes cuando hacía una pregunta sobre, por ejemplo, el partido que gobernaba en el Líbano lo más frecuente era que sólo algún estudiante o en el peor de los casos ninguno se aventurara a dar una respuesta. Por el contrario, desde que todos sus estudiantes están conectados permanentemente a la red inalámbrica de Science Po cada vez que él formula una pregunta se levantan 13 o 17 manos para ofrecer una respuesta más o menos acertada.

Intrigado, Assouline decidió averiguar cuál era la causa de ese cambio repentino y se encontró con una respuesta muy sencilla: Wikipedia.

Tras empezar a encontrar de manera sistemática párrafos enteros de la Wikipedia en los trabajos de sus estudiantes, Assouline le propuso a un grupo del Master en periodismo de Science Po hacer conjuntamente una investigación sobre la calidad de los contenidos de la enciclopedia virtual y sobre los mecanismos de validación de éstos.

Con el propósito de hacer una primera aproximación a su objeto de estudio, el grupo de trabajo revisó una centena de entradas de Wikipedia sobre distintos temas. El siguiente paso consistió en hacer contribuciones imprecisas y erróneas para ver cuánto tardaban los editores de la enciclopedia en detectar y corregir los errores. En la entrada de Tony Blair, por ejemplo, introdujeron la afirmación de que el ex primer ministro británico era católico. Aunque Blair es anglicano, esta contribución sólo fue retirada tres meses después de haber sido introducida.

Para hablar de un caso más cercano, Assouline se refirió a la entrada sobre él que hay en la versión francófona de Wikipedia. A toda la información correcta sobre su vida y obra que incluye los ítems “trayectoria”, “su blog”, “los libros de Pierre Assouline” y “lista de obras publicadas” se suma un apartado curioso que sorprendió al mismo Assouline: “filmografía“.

Assouline nos juró a los asistentes a la charla que nunca ha producido o dirigido ninguna película y afirmó haber constatado la existencia de un homónimo suyo que, en efecto, es realizador de cine. Aunque a raíz de la polémica que desató la publicación de los resultados de su investigación el director mismo de la versión francófona de Wikipedia es la única persona autorizada para validar las contribuciones hechas a la entrada sobre Assouline, esta información lleva ya varios meses publicada. Y parece que no será Assouline quien la corrija.

Esta anécdota nos plantea una reflexión interesante con respecto a las prácticas relacionadas con lo que se conoce como inteligencia colectiva y crowdsourcing. Si ponemos en marcha una dinámica de trabajo en red que implica que cada quien haga su contribución al proceso que estamos desarrollando, ¿cómo podemos asegurar que la calidad del producto final sea consistente y confiable?

Más que en la democratización de la creación de contenidos, el problema parece estar en los mecanismos de validación de éstos.