El blog de los profesionales del mundo editorial

Categoría Libros electrónicos

Kindles para la alfabetización

Miércoles 17 de Marzo de 2010

Kindles_para_la_alfabetización

Una de las grandes potencialidades de los ebooks es su aplicación en las aulas. Con el fin de incrementar el acceso a los libros digitales en países en desarrollo y gracias a la colaboración de Amazon, este mes la organización sin fines de lucro, Worldread.org, ha hecho posible que los alumnos de la escuela primaria para niños huérfanos del poblado de Ayenah, en Accra (Ghana), lean ebooks a través de un Kindle.

Fundada en 2008 por Colin McElwee, ex Director de Marketing de ESADE Business School y David Risher, ex ejecutivo de Amazon.com y Microsoft Corporation, Worldread.org tiene como objetivo principal “ofrecer una “biblioteca” al alcance de todas las familias del planeta, mediante la tecnología de los libros electrónicos”. En otras palabras: llevar los e-readers -y con ellos el potencial transformador de las ideas que transmiten los libros- a las manos y mentes de las personas en países en desarrollo. ¿Las metas? Lograr el aumento de la lectura en la comunidad y, a largo plazo, el aumento de las tasas de alfabetismo por encima de los niveles predichos por la ONU.

A inicios de año, Worldreader.org realizó una prueba funcional con los alumnos del Benjamin Franklin International School de Barcelona para acostumbrarse a las funcionalidades de los Kindle, a seleccionar y descargar contenidos,  y a la interacción con alumnos y profesores. En la actualidad se puede seguir el trabajo de los etnógrafos de Worldreader.org en Ghana a través de su blog, donde comentan que la conexión a Internet de la villa en la que trabajan permite la “descarga de un libro en 45 segundos, casi 1000 veces más rapido que el sistema quinquenal de renovación de libros que las escuelas africanas… eso sin mencionar los retrasos en los tiempos de entrega del material educativo”.

Mientras los gigantes del sector editorial -entre los que se encuentra Amazon- realizan movimientos estratégicos para asegurar posiciones y cuotas en el mercado de consumidores de ebooks, iniciativas como la de Worldreader.org recuerdan que la evolución tecnológica del sector editorial tiene un rol vital en la accesibilidad, trasmisión y creación de cultura.

¿Vender en iPhone App Store o en iBookstore? Una comparativa

Lunes 01 de Marzo de 2010

iPhone_app store

Muchos editores usan la iPhone App Store como canal de venta de contenidos mediante el desarrollo de aplicaciones para la venta de libros. Actualmente existen 18,000 libros en la App Store, y es que los libros son la categoría de aplicaciones que más crece en esta tienda de aplicaciones.

Con el lanzamiento del iPad y la iBookstore de Apple, los editores norteamericanos (de momento este dilema sólo alcanza a Estados Unidos) se encuentran con una nueva forma de poner a la venta sus contenidos. En este post se analizan los pros y contras de ambas posibilidades.

Aplicaciones para iPod Descargas en iBook
Modelo de negocio El editor fija libremente el precio. Apple se queda con el 30% de la venta. El editor fija libremente el precio. Apple se queda con el 30% de la venta.
Proceso de producción Hay que convertir el contenido a PDF o XML.

Diseñar, construir, probar y depurar la aplicación. Solicitar la aceptación a Apple.

Hay que convertir el contenido a ePub XML.
Proceso de aprobación La aplicaciones son aprobadas una a una por Apple según su propio criterio. El proceso es lento y sujeto a censura. Aún no se sabe.

El proceso deberá hacer frente  a volúmenes significativamente más altos que el de las aplicaciones para iPod. Esto probablemente suponga que Apple no demorará su aprobación, puesto que la censura de libros podría ser perjudicial.

Facilidad para encontrarlas Buena a través de iTunes, pero carece de las características específicas propias de los libros. La tienda está más bien orientada hacia aplicaciones convencionales. Aún no se sabe.

Distribuir iBooks por medio de un canal independiente al de las aplicaciones permitiría a Apple integrar características propias de los libros tales como búsqueda en el texto, previsualización de contenido, propuestas de lecturas similares, foros de discusión, etc.

Estas características supondrían una competencia directa con Amazon, de modo que la optimización del motor de búsqueda constituye un factor determinante.

Canales de distribución Disponibles en iPhone, iPod y iPad desde su lanzamiento Los libros para iPad sólo estarán disponibles en EEUU.

Apple perderá una gran oportunidad si la iBookstore no se hace rápidamente disponible para todo el entorno Apple. El uso de ePub permitiría a Apple colocar la aplicación de lectura iBook en el escritorio de todos los dispositivos con el lanzamiento del iPad.

Conclusiones

En el caso de libros estructurados por capítulos, es evidente que los editores ya no tienen necesidad de distribuir los libros digitales como si fueran aplicaciones. El coste añadido del desarrollo del software, sumado a la lentitud y la escasa flexibilidad en el proceso de aprobación, hacen que, tras la presentación por parte de Apple de la iBookstore, esta medida carezca de sentido.

Pero no está tan claro en lo que atañe a contenidos de otra clase. Los editores con capacidad de invertir pueden desarrollar aplicaciones con referencias, cuyo valor añadido consista en proporcionar contenido en contexto. Las aplicaciones para móviles supondrán aún un campo abonado para los editores.

Puesto que por el momento la iBookstore se orienta hacia el mercado de consumo, los editores que entreguen grandes bases de datos sobre libros y prensa a mercados institucionales deberían contemplar el modelo iBook como un modo de intervenir en un mercado que tradicionalmente se considera difícil. Y aquellos editores que deseen rentabilizar un fondo antiguo, no disponible en la actualidad en la red, deberían investigar con atención las oportunidades que ofrezca la plataforma iBook.

Aunque por el momento la aplicación de lectura iBook no está disponible para iPhone, no existe ninguna razón que impida que aparezca un versión, dependiendo de la demanda que pueda haber por parte de los consumidores. Teniendo en cuenta la popularidad de las aplicaciones que existen para leer ebooks en el iPhone, Apple no tendría motivos para planteárselo dos veces.

Vía The discovery blogiBooks or Apps? The publishers dilema

Futurbook, distribución de libros digitales en sistema prepago

Jueves 11 de Febrero de 2010

Futurbook

Esta semana y gracias a un tweet de @libreriaverso, conocimos a Futurbook, plataforma de distribución digital que se presenta como “el distribuidor de libros digitales que se vende en librerías y grandes superficies”. La diferencia entre Futurbook  y otras plataformas españolas de distribución digital como 36L, Amabook, Edibooks, Todoebook o Mi elibro, está en el sistema de pago de los libros.

En lugar de ofrecer la descarga inmediata de los libros por medio de una tarjeta de crédito o una cuenta PayPal, en Futurbook los lectores podrán adquirir libros digitales sólo previa compra de diversas tarjetas temáticas y genéricas que tienen un valor de entre 10 a 25 euros. Según indica la web de Futurbook, las tarjetas se pueden encontrar en tiendas habituales, librerías y grandes superficies. En resumen: comprar libros a través de Futurbook sería una un proceso parecido al de tener un móvil de prepago e ir a un puesto de venta a comprar la tarjeta que aumenta el saldo.


Las tarjetas de Futurbook

Para completar el proceso de adquisición, uno debe registrarse como usuario de Futurbook, un trámite rápido y sencillo, según hemos constatado. Luego hay que activar la llave de descarga de la tarjeta adquirida y listo: podremos descargar todos los libros en formato Pdf o Epub que nuestro saldo permita. La web también informa cuales son los dispositivos compatibles con los libros de su biblioteca.

Con su sistema de tarjetas, Futubook mantiene a las librerías físicas como punto de encuentro para la adquisición del libro digital, integrándolas en la experiencia de compra. Esa diferencia permite a Futubook promocionarse como “la única empresa de libro digital en la que damos negocio al punto de venta tradicional, al crear un flujo de clientes entre nuestro website y la librería tradicional”.

¿Tendrá el sistema Futurbook el efecto diferenciador que desea entre las librerías? Eso todavía está por verse. Intentamos averiguar cuáles son los puntos de venta de las tarjetas de descarga, pero al momento de escribir este post ese link llevaba a una página en blanco (URL: http://www.futurbook.com/Bonos/Donde_comprar_bonos.asp).

Sobre los precios, podemos decir que la web anuncia un “50% de descuento sobre la edición impresa”, y que cada comprador podrá ver el listado de libros que ha adquirido siempre disponible en su cuenta, pudiendo ser descargados en cualquier momento.

Cuando las grandes librerías compiten, los lectores y las editoriales salen perjudicados

Jueves 07 de Enero de 2010

Amazon_Covey

Podía suceder y ha sucedido, la guerra por la supremacía entre las grandes librerías on line empieza a perjudicar a los lectores y editores. La primera muestra acaba de ser noticia: Amazon tendrá en exclusiva durante un año los superventas The 7 Habits of Highly Effective People y Principle-Centered Leadership, de Stephen Covey, a quien dará a cambio el 50% en concepto de derechos de autor. Esto quiere decir que si usted tiene un dispositivo de lectura que no sea el Kindle no va a poder leer estos libros, al menos en su versión digital. Y que Simon & Shuster no va a ver un céntimo por un libro cuyos derecho tiene en papel.

¿Qué pasará si el acuerdo de exclusividad se convierte en una nuevo campo de batalla en la guerra por el lector?

Imaginen lo que podría ocurrir en España.

En la actualidad existen cuatro grandes distribuidoras-librerías digitales nacionales: Edibooks, 36L (a través de Leqtor), Amabook y próximamente la compuesta por Planeta, Santillana y Random House. A ellas hay que añadir la poderosa Amazon, cuyo desembarco en España tuvo lugar a finales de 2009, el omnipresente Google Books, y otras grandes librerías, como Barnes&Noble, que de momento  no tienen presencia en España. De momento.

De todas ellas, Leqtor, Amazon y Barnes&Noble tienen dispositivo lector propio: Leqtor, Kindle y Nook respectivamente. Google lanza un smart phone con aplicaciones de lectura de libros. Y el resto podría desarrollar o comprar un aparato para compra y lectura de libros en cualquier momento.

Y ahora pónganse en el supuesto de que cada una de ellas se reservara/pactara la exclusividad de venta y lectura de títulos y autores en sus respectivos e-readers. O que exigieran a las pequeñas editoriales la exclusividad a cambio de vender en su tienda (Amazon ya realiza prácticas similares con la impresión bajo demanda).

Resultado: los dispositivos de lectura “dedicados” (es decir, los que sólo sirvan para la lectura) se convertirán en un fracaso, triunfarán las aplicaciones para móviles y se piratearán pdf que puedan ser leídos en un tablet.

¿Y quiénes saldrán perdiendo a la larga? Los autores y las editoriales, que perderían ventas y verían aumentar la piratería. Los lectores, que verían limitado su acceso legal a ciertos libro digitales.

Esperemos que la avaricia no rompa el saco.

La Fundación Germán Sánchez Ruipérez tendrá libros electrónicos en sus bibliotecas

Martes 17 de Noviembre de 2009

fundacion_german_sanchez_ruiperez_libros_electronicos_bibliotecas

María, socia de la biblioteca pública de Peñaranda de Bracamonte, centro
gestionado por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, lee un libro digital.
Foto: David Arranz

La Fundación Germán Sánchez Ruipérez (FGSR) acaba de anunciar la incorporación de libros electrónicos a sus servicios bibliotecarios y educativos como parte del proyecto “Territorio e-book”. La fase piloto de este proyecto se inició en verano del presente año con la población de la localidad salmantina de Peñaranda de Bracamonte, lugar que cuenta con 6.800 habitantes y cuya biblioteca tiene más de 9.400 carnets de usuario. En 2010 el programa se extenderá al centro de la fundación en Salamanca, dedicado al público infantil y juvenil.

“Territorio e-book” no tiene sólo como fin integrar la tecnología al contexto bibliotecario y educativo, también pretende investigar cómo viven la experiencia de lectura los consumidores de libros digitales. El objetivo es poder anticipar los roles a los que el profesor, el bibliotecario, el usuario y el alumno tienen y tendrán que adaptarse con el paso del tiempo. La investigación es realizada de forma conjunta por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez y el laboratorio Orion Medialab de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Javier Valbuena, director del Centro de Desarrollo Sociocultural de la FGSR nos explicó vía telefónica que por el momento el préstamo será sólo de libros digitales, pero en un futuro se proyecta también realizar el préstamo de dispositivos lectores. De hecho, antes de fin de año se conocerá el informe realizado en base a las experiencias de doce bibliotecarios con diversos dispositivos de lectura, y a partir de enero un primer grupo de 40 socios mayores de 55 años de la biblioteca de Peñaranda utilizarán lectores  de libros electrónicos. Al respecto, Valbuena nos indicó que otros grupos como niños y padres de familia serán tomados en cuenta en una segunda fase ya que los actuales dispositivos de lectura o ereaders  aún no ofrecen determinados servicios esenciales para la experiencia lectora del público infantil y juvenil como el tener pantallas a color.

Al mismo tiempo que se desarrolla esta experiencia de lectura y préstamo controlado, los usuarios habituales de prensa diaria podrán acceder, de forma abierta y libre, a diferentes periódicos usando para ello un lector de libros electrónicos. Entre otras actividades, se experimentará con la lectura de la  obra, El manuscrito de Piedra, de Luis García Jambrina, editado por Alfaguara –editorial que ha cedido la licencia para la reproducción en los dispositivos digitales de lectura- con el fin de contrastar el impacto de las técnicas de dinamización.

El editor ante la digitalización: Valentín Pérez Venzalá, de Minotauro Digital

Martes 03 de Noviembre de 2009

minotauro_digital

Valentín Pérez Venzalá es director de Minotauro Digital, una de las editoriales españolas más activas en la web. Además del éxito obtenido recientemente al publicar por entregas vía Facebook la novela El Libro de Angelina, desde hace algunos años Minotauro Digital dedica esfuerzos a publicar libros en soporte digital y de papel, y a ofrecer servicios de digitalización a otras editoriales. Contactamos con Valentín a través de internet cuando se encontraba “ePubeando“, proceso que según nos comentó “es un trabajo de afinar visualización para que el libro se vea lo más parecido al que ya existe en papel (o si no lo hay, al diseño previsto) y también de ajustar formatos (a menudo se pierden cursivas, negritas, mayúsculas, etc) , todo lo cual al final se tiene que hacer a mano tocando el código XHTML y la hoja de estilo (CSS), trabajando en parte como trabajamos con una página web”. La respuesta de Valentín, a caballo entre las letras y la informática, nos animó a proponerle una entrevista sobre su papel como editor en el mundo digital.

Ediciona: ¿Cómo surge Minotauro Digital?

Valentín Pérez Venzalá: Minotauro Digital ha cumplido ya 12 años en la red, nació como portal cultural en el que ofrecíamos un espacio para la divulgación de obra original y crítica, desde música a pintura, pasando especialmente por la literatura. Evolucionó después a editar una revista en papel, “Cuadernos del Minotauro” (cuando lo habitual era precisamente lo contrario)  a la que se unieron los libros en papel que hemos venido editando estos últimos años. Pero no hemos abandonado el libro electrónico, porque además de editar cada libro en papel y también en formato digital al 50% del precio en papel, hemos mantenido una colección de libros solamente digitales desde el principio, libros que se pueden descargar de forma gratuita o bien con una versión gratuita (en formato LIT) y otra de pago (en formato PDF imprimible), aunque con un precio simbólico. Precisamente un modelo similar a ese es el que queremos empezar a utilizar a partir del 2010 con un nueva web que estamos preparando, dedicada únicamente al libro electrónico, aunque bajo el paraguas de Minotauro Digital.

E: ¿En qué formatos digitalizan y por qué?

V.P.V: Ahora mismo estamos digitalizando sobre todo a formato ePub (y también mobipocket, ya que esta basado en el mismo estándar), pero no sólo nuestros libros que siempre los hemos editado en formato papel y digital casi al mismo tiempo, sino que estamos realizando esta labor también para otras editoriales. Estamos digitalizando a formato ePub porque este formato se perfila ya como un estándar para el libro electrónico, dado que cada vez son más los dispositivos que lo leen y cada vez son más también las empresas que lo acogen como ha sucedió recientemente con Google, que va a ofrecer un millón de libros en este formato. El ePub se está definiendo como el estándar porque es un formato abierto y se basa en otro estándar, el XML, que es un lenguaje fundamental en el intercambio digital de información, y es también el lenguaje en el que se basan las páginas webs, por lo que este formato puede visualizarse adecuadamente en diferentes dispositivos, desde el ordenador, al teléfono móvil pasando por supuesto por los lectores electrónicos. El formato tiene la ventaja de adaptarse a las diferentes resoluciones de pantalla desde la que se puede visualizar el libro, pues no olvidemos que estos libros podrán verse desde una pantalla de ordenador de 22 pulgadas a un teléfono móvil o un e-reader de 5 ó 6 pulgadas, por lo que es fundamental que el contenido pueda adaptarse de la mejor forma posible a esa diferencia. Todavía es un formato imperfecto, o más bien habría que decir que los reproductores son todavía imperfectos y no implementan adecuadamente las posibilidades del formato: al estar basado en XHTML, el formato puede llegar a tener las mismas capacidades que una página web. Las limitaciones de los lectores electrónicos todavía son muchas, pero se está avanzando muy deprisa en este camino.

E: Cómo editor, ¿cuáles son las principales dificultades con las que te has encontrado en el proceso?

V.P.V: A nosotros nos cuesta menos porque hemos nacido como editores en un mundo digital y conocemos técnicamente también el mundo de Internet, por lo que para nosotros es lo mismo editar para papel que para un formato electrónico, al margen de que cada formato requiera mayor atención en unos aspectos que en otros, y que finalmente su distribución y venta sean totalmente distintas. Es en esos dos aspectos donde realmente puede costar adaptarse a los editores habituados a la edición y distribución tradicional. Quizá la mayor dificultad que nos encontramos sea paradójicamente el lector, pues todavía los lectores no demandan libros en formato electrónico en la medida que nos gustaría. Si pensamos que un lector que lee 5 libros al año es en realidad algo poco frecuente, comprendemos que este tipo de lector quizá no se anime de inmediato a comprar un dispositivo electrónico para leer esos cinco libros, y que sean de momento los lectores que leen mucho más de 5 libros al año, los profesionales del libro y de la lectura y quienes precisan de consultar documentación técnica, los que estén más interesados por la lectura digital. Ahora mismo no podemos decir que en España exista una gran demanda de libros electrónicos, aunque eso está cambiando y esperamos que el año que viene suponga un avance muy sustancial en ese sentido.

E: ¿Cómo cambia el trabajo de un editor al pasar de lo analógico a lo digital?

V.P.V: Yo creo que la labor fundamental de un editor no debería cambiar en nada. Esto es, el editor es el encargado de encontrar un buen texto y asimismo al lector para ese texto, y presentárselo de la mejor forma posible. Eso sigue siendo válido en el mundo digital. Cambia el soporte en el que se ofrece el contenido, pero igualmente debe ofrecerse con las mejores garantías tanto de calidad literaria como de calidad editorial (diseño, corrección de tipografía, etc.), y aprovechando al máximo las ventajas de cada soporte. Lo que sí cambia es todo lo que viene después (o a veces, antes) que es el tema de la distribución, la venta e incluso el propio marketing del libro. El editor tiene que acostumbrarse a que el abanico de lectores se amplíe enormemente porque ya no se limita a los lectores que pueden encontrar el libro físico en una librería. El editor ya no está limitado a la tirada física del libro, ni al espacio que puede cubrir su distribución, pero a la misma vez tiene que seguir pensando en cómo hacer visible ese libro. Si el editor antes debía “pegarse” por las mesas de novedades de las librerías quizá ahora deba pegarse por los post de los blogs más relevantes o por estar en las páginas principales de las librerías virtuales más visitadas. En cualquier caso, eliminado el escollo físico hay más posibilidades para llegar al lector, aunque todavía no está muy claro cuál va a ser el principal canal de venta del formato electrónico, pues si en el libro físico parecían serlo principalmente las librerías, en el formato electrónico hay quien sigue apostando igualmente por las librerías (lo que tiene mucho sentido, porque el papel y el formato electrónico tienen que convivir y el mejor lugar para esa convivencia pacífica pueden muy bien ser las librerías) aunque por el ahorro que supone, el canal internet será fundamental.

E: ¿Cuáles son los valores que puede aportar el editor a un libro digital?

V.P.V: Lo he comentado un poco antes, el editor debe aportar tanto al libro físico como al electrónico su capacidad para encontrar un buen texto y hacerlo llegar a sus lectores de la mejor forma posible. Se oye mucho hablar de que los editores pueden no ser necesarios en un mundo en el que el libro sea digital, que los autores podrán editar sus propios libros y hacerlos llegar a los lectores, pero lo cierto es que independientemente del formato, el autor necesitará un editor que le ayude a definir su libro y el lector necesitará un editor de quién fiarse a la hora de seleccionar su próxima lectura. El desconocimiento por parte de muchos lectores, y también de algunos autores, de la labor que realiza el editor, puede hacer pensar que es innecesaria, pero tanto en formato digital como en papel el autor seguirá necesitando un editor no solo como mediador entre él y el lector, sino también para ayudarle a conformar el libro, a mejorarlo en los aspectos en los que un editor puede mejorar un libro, e igualmente al lector le resultará más fácil contar con el editor como un primer filtro de calidad que le asegure que de alguna forma merece la pena elegir ese libro y no otro. Todo lo cual no quita que autores y lectores puedan encontrarse sin mediación alguna y que dicho encuentro pueda funcionar perfectamente, aunque  a menudo son también medios, como páginas webs literarias, las que cumplen en internet esa función de editor.

E: ¿Los editores en España están listos para trabajar en la digitalización de sus fondos?

V.P.V: Yo creo que sí, y de hecho ya lo están haciendo. Si hasta ahora no lo han hecho es en parte porque no veían la necesidad, o mejor dicho, la posibilidad de negocio. Nos guste o no, el libro electrónico no se vende en España en un volumen significativo como para que los editores hayan sentido la presión necesaria para ponerse rápidamente en movimiento. Sin embargo, este año hemos cambiado de velocidad y todo está yendo más deprisa, por lo que es de suponer que el 2010 haya un aumento de ventas de libros electrónicos, y aunque el volumen siga siendo relativamente pequeño, dado que el coste real de digitalizar los fondos tampoco es muy alto, las editoriales pueden empezar a hacerlo con mayor o menor intensidad confiando en sacarles rendimiento más pronto que tarde. Otra cosa es el tema de los derechos, la pereza o la dificultad de re-negociarlos con los autores para ediciones antiguas o descatalogadas, o incluso la propia desconfianza o minusvaloración de algunos autores hacia el medio digital, puede hacer complicada la negociación de los derechos digitales, aunque la mayoría de los autores creo que van comprendiendo la importancia de esta nueva forma de libro. Quizá ahí puede estar el principal escollo, pero desde luego de cara a los nuevos títulos que se editen, las editoriales deberían empezar a producir sus obras en formato digital a la vez que en papel, incluso aunque ahora mismo no se esperen grandes ventas en formato electrónico, porque ese trabajo ya estará hecho para cuando la demanda sea más alta. Las editoriales que ya tienen sus libros digitalizados e incluso los tienen a la venta, poseen la ventaja de que, sin un excesivo coste adicional a la producción del libro en papel, tienen ya un escaparate preparado para cuando el lector vaya a buscar títulos en formato digital, mientras que otros irán detrás de los lectores cuando estos lleguen, lo cual siempre será llegar un poco tarde. Creo que las editoriales solo necesitan un empujón para animarse definitivamente a digitalizar sus fondos y una vez que lo hagan, ese proceso será lo normal y habitual en el sector.

El 40% de los editores españoles cree que el precio del libro digital debería ser la mitad que el del libro en papel

Martes 13 de Octubre de 2009

Avance del estudio Digitalización del libro en España

Según la segunda edición del estudio “Digitalización del libro en España”, realizado por Dosdoce.com y Ediciona, el 40% de las 277 editoriales encuestadas la semana pasada durante la Feria del Libro LIBER considera que el precio de venta al público de los libros digitales debería ser un 50% más barato que su versión en papel.

Un 27% de las editoriales encuestadas opina que el PVP de los libros electrónicos debería ser un 30% más barato que las ediciones impresas, mientras que un 21% señala que deberían tener al menos un 15% de descuento. Un 10,5% considera que ambas versiones (digital y papel) deberían tener el mismo precio, y tan sólo un 2,5% opina que las versiones digitales deberían ser más caras que las ediciones en papel.

Este estudio anual tiene como objetivo analizar el estado de opinión del sector editorial español ante el reto de la digitalización del libro.

Otras conclusiones del II estudio “Digitalización del libro en España”:

La digitalización del libro se está convirtiendo en una de las áreas de máxima preocupación por parte de las editoriales españolas.

  • Las editoriales encuestadas consideran que la principal prioridad del sector del libro es la definición de su modelo de negocio online. Esta decisión no sólo conlleva seleccionar un buen proveedor que digitalice todo el fondo y a un precio competitivo; estamos hablando principalmente de una transformación general de la editorial, de su estrategia de producción y distribución y de sus futuras políticas de marketing y comercialización de sus libros.
  • Siguiendo el ranking de prioridades, las editoriales encuestadas consideran que la segunda prioridad debería ser negociar los derechos de autor. En cuanto al uso de las redes sociales para acciones de marketing on line, tan sólo un 59% de las editoriales encuestadas ha llevado a cabo algún tipo de actividad en redes sociales como Facebook, Xing o Tuenti para promocionar sus libros.
  • Invertir en formación de sus equipos para ponerse al día sobre el impacto de las nuevas tecnologías en sus negocios ocupa el tercer lugar en el ranking de prioridades de los profesionales del sector del libro.

La versión completa del estudio con el análisis de todas las preguntas formuladas a los profesionales del libro durante el Liber 2009 será publicada en estos mismos medios durante la próxima semana.

Para más información:

Dosdoce.com

Javier Celaya

Email: jcelaya@dosdoce.com

Tel: 638.258.351

Ediciona

Arantxa Mellado

Email: info@ediciona.com

Tel: 648.158.021

Batallas por la distribución del libro digital en España

Viernes 03 de Julio de 2009

Los grandes grupos editoriales de España empiezan a moverse en el mundo de la digitalización. Las alianzas para ocupar posiciones de liderazgo en el mercado online no se hacen esperar. Todos quieren un pedazo de tarta (grande, por favor).

Santillana, Planeta y Mondadori están trabajando en una plataforma que gestione los derechos de los ebooks. Al mismo tiempo, el ex vicepresidente económico del FC Barcelona, Ferran Soriano, el editor catalán Ernest Folch, de Grup Cultura 03, la editorial Vicens Vives y la cooperativa cultural Abacus tienen en proyecto 36-L, plataforma de distribución de libros digitales en catellano y en catalán. Además, hay que recordar que Carmen Balcells y Leer-e ya venden títulos digitales a través de Palabras Mayores.

La diferencia está en cómo cada uno de esos tres proyectos piensan gestionar y comercializar tanto la producción, como la venta de los libros digitales. La demanda ya existe y dudar de su crecimiento equivale a poner en duda el paso del tiempo.

Os remitimos al artículo publicado en El País, y también al analísis que hace Tinta-e.

Y el ganador es… eReader

Lunes 04 de Mayo de 2009

lector_ebooks

En países anglosajones, los dispositivos lectores de libros digitales suelen identificarse con la marca a la que pertenecen: Kindle, Sony Reader o iLiad. Como en lengua castellana aún no existe un consenso respecto a cómo denominar a un aparato que cada vez adquiere mayor protagonismo en el mundo del libro, en  Ediciona creamos una encuesta con el objetivo de determinar cuál era el nombre más apropiado para el lector de libros electrónicos en España.

Tomando distancia con palabras castellanizantes, los resultados indican que la opción eReader es la preferida del público con un 49% de los votos, seguida de E-libro (19%) y Libro electrónico (16%). Menos populares fueron las opciones de Portalibros (13%) y Lector (11%).

Entre los términos propuestos por los votantantes destacan DLD (Dispositivo Lector de Libros), Digilibro e E-lector.

A vosotros, ¿qué os parece?

Cuando todos temen a Google Búsqueda de Libros

Miércoles 29 de Abril de 2009

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Ilustración de The New Yorker

La noticia de la semana en el mundo editorial es, sin duda, la serie de objeciones legales que le han llovido al acuerdo alcanzado en octubre pasado por Google Búsqueda de Libros (GBL), la Asociación Americana de Autores y el Gremio de Editores de Estados Unidos. Por un lado, el grupo de autores liderado por Gail Knight Steinbeck ha conseguido que, por decisión de la Corte de Nueva York, se extienda hasta septiembre la fecha límite para presentar un recurso contra el acuerdo que permitiría a GBL no sólo digitalizar obras huérfanas (obras en las que no hay titulares de los derechos de autor identificados), sino también distribuirlas. Como afirmó Luis Collado, director de GBL España hace un mes a Ediciona, las obras huérfanas constituyen un gran porcentaje del total de libros digitalizados por GBL.

De otro lado, hoy se supo que el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha abierto una investigación por posible monopolio en el acuerdo de GBL. Al respecto, el New York Times informa que abogados del Departamento de Justicia norteamericano habrían tenido conversaciones con miembros de Internet Archive, y la organización de defensa del consumidor, Consumer Watchdog, ambos grupos opositores al acuerdo de GBL.

Cabe destacar que la investigación no indica que el acuerdo no se haga efectivo, sino que existen suficientes razones para creer que la distribución de aproximadamente 7 millones de obras (cifra que se calcula GBL ha escaneado hasta el momento, y de las cuales 5 millones serían obras huérfanas) podría, a largo plazo, ocasionar un monopolio en la administración de contenidos digitales. Se trata de un argumento del que GBL siempre se ha defendido exponiendo su objetivo de hacer que los contenidos sean accesibles a la mayor cantidad de personas posibles. En otras palabras, democratizar el conocimiento.

Aprovechando la coyuntura, el director ejecutivo de la Asociación de Libreros del Reino Unido, Tim Godfray publica en The Bookseller una carta muy ilustrativa al respecto:

Es de interés particular para los libreros británicos que el acuerdo propuesto otorga a Google el control sobre 5 millones de obras huérfanas. Porque los potenciales competidores serán en extremo reacios a hacer uso de obras huérfanas (podrían ser demandados por violar los derechos de autor, ya que estarían fuera del acuerdo y, por lo tanto, desprotegidos), Google tendría acceso exclusivo y, más aún, podría fijar el precio de las descargas. (…)

¿Por qué deberíamos preocuparnos en Reino Unido? Porque descargar obras digitales es mucho más fácil que comprar e importar libros físicos (como ya lo hacen los conusmidores británicos desde cualquier parte del mundo). Así, otros libreros se encontrarán atados de manos. A largo plazo será una cuestión de “En Estados Unidos hoy, en Reino Unido mañana”, ya que Google es partidario de introducir un acuerdo similiar al de Estados Unidos en Europa.

La carta de Godfray incide en la importancia de clarificar con detalle las implicaciones del acuerdo de GBL, y finaliza con un consejo a los libreros que apunta hacia lo que el caso Google (la digitalización del mundo del libro), representa para el sector editorial: “Pueden siempre cambiar de opinión en el futuro. Pero no hacer nada sería desastroso”.

¿Pensarán los profesionales de la edición en España en hacer algo respecto a la digitalización de contenidos?

Amazon insiste en la diversificación en el ámbito digital

Martes 28 de Abril de 2009

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Leíamos la semana pasada en un artículo de Publishers Weekly que durante el primer cuarto de este año los ingresos de Amazon han aumentado en un 18 %, alcanzando los 4.890 millones de dólares. El artículo “Amazon Sales Jump, Though Media Growth Slower” hace una anotación importante que da cuenta de la eficacia que ha tenido la estrategia de diversificación de Amazon:

Desafortunadamente para los editores, sin embargo, las ganancias fueron dirigidas por la venta de productos electrónicos y otras mercancías del segmento general tanto en Norte América como en el extranjero.

Por otro lado, hoy nos enteramos a través de Bits, el blog de tecnología de The New York Times, de la última compra de Amazon: se trata de Lexcycle, la empresa que desarrolló esa famosa aplicación de lectura de e-books para iPhone que es Stanza.

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Con la adquisición de Lexcycle anunciada en la entrada “Amazon Acquires Stanza, an E-Book Application for the iPhone” Amazon continúa su carrera hacia la omnipresencia en el entorno tanto de la venta de libros en línea como de la gestión y distribución de contenidos digitales que ya había empezado con la compra de empresas como BookSurge, Mobipocket, Abebook, Bookfinder.com, Audible.com o Shelfari y, claro, con el desarrollo de su propio lector digital: el Kindle.

¿Tendremos razones para temerle a Amazon?

Los usuarios de Kindle boicotean a Amazon

Lunes 06 de Abril de 2009

999boicot

Lista de libros etiquetados como “9 99 boycott” en la tienda Amazon

Vía el blog de O’Reilly TOC (Tools of Change for Publishing) nos enteramos del boicot que un grupo de usuarios del lector electrónico Kindle lleva a cabo contra la venta de ebooks que superen el precio de $ 9,99 USD. Bautizada como “9 99 boycott“, la protesta utiliza el sistema de etiquetas que Amazon pone a disposición de los usuarios en la tienda online de Kindle, generando una serie de libros en venta con la etiqueta ”9 99 boycott“.

Traducimos la opinión de Electronic Cottage, blogger y usuario del Kindle:

[...] Difícilmente compro ediciones de tapa dura. Los reservo en la biblioteca o espero a que salgan en edición de bolsillo. Pero después de tener mi Kindle, me encontré comprando muchas ediciones de $9.99 que no habría comprado en tapa dura. Editores, ¿han oído eso? Estáis haciendo ventas que de otro modo no habrías hecho…

Ahora, Amazon tiene muchos libros de más de $9.99, precio prometido para las novedades cuando el Kindle fue lanzado. Ese precio fue uno de los principales argumentos de venta que convenció a los compradores que la inversión en un lector Kindle, se pagaría con el tiempo. El precio también reconocía lo obvio: una edición Kindle es mucho más barata que una en tapa dura, y aunque no se pueda prestar un ebook editado para Kindle a los amigos, el precio es significativamente menor. Desafortunadamente los editores cortos de vista creen que están perdiendo dólares en lugar de darse cuenta que una venta a $9.99 Kindle no ocupa el lugar de una venta de tapa dura. Se trata de una entidad completamente nueva. Un plus. Pura salsa.