El blog de los profesionales del mundo editorial

Categoría Feria de Frankfurt

Las múltiples formas de un libro en la actualidad, ¿está la industria editorial preparada?

Lunes 22 de Septiembre de 2008

¿Qué es un libro? Según la nota de prensa de la Feria de Frankfurt 2008: una de las varias posibilidades de procesar, circular y difundir contenido. Otras vías para lograr el mismo propósito son los sitios web, los juegos de ordenador y los archivos de audio”. La amplitud del concepto se debe quizá a que más del 30% de los productos exhibidos en las últimas ediciones de la feria son digitales. “La industria editorial sigue siendo uno de los sectores más fuertes en el negocio de la cultura y la expresión creativa porque sabe cómo utilizar la creciente digitalización para su provecho”, afirma Juergen Boos, presidente de la feria. En España, la industri editorial ¿lo sabe o empieza a saberlo?, nos preguntamos.

El programa de la próxima Feria Internacional del Libro, LIBER 2008, anuncia el IV encuentro: El sector editorial y el e-learning, en el que se hablará sobre digitalización y las transformaciones que representa para el sector, algunas mucho más profundas de lo que hasta ahora se puede imaginar. Según un reciente artículo publicado en The New York Magazine, entre las editoriales estadounidenses existe una “desesperada carrera” por evolucionar en productores de ebooks ante la agobiante (omni)presencia de Amazon.com, “a quien muchos editores ven sobre ellos, como un poderoso monstruo habriento empeñado en quedarse con todo el negocio”.

Por lo pronto, durante la próxima edición de la Feria de Frankfurt, el tema de la digitalización no sólo quedará entre los 361 expositores (de un total de 7,052) que incluirán ebooks entre sus productos. La organización de la feria se ha preocupado por poner el tema en agenda. A la insoslayable presencia de expositores como Google, Amazon y la alemana Libreka!, se suman charlas sobre nuevos modelos de negocios a cargo de las editoriales S. Fischer y Hoffmann & Campe, y debates sobre los ebooks como posible solución frente a infraestructuras de distribución insuficientes. También se anuncian discusiones respecto a la forma en que la digitalización afectará a los profesionales en la cadena de producción del libro transformando conceptos, creando nuevas profesiones, y por ende, estrategias de actuación.

Como en cualquier proceso de cambio, creemos que lo importante es abrir discusiones al respecto. Sin afanes formuladores y con curiosidad por el avance de la tecnología como un factor indesligable del futuro del libro y de la lectura que pone a prueba constante los esquemas fijos y alienta a la creatividad.

Los 60 años de la Feria del Libro de Frankfurt

Miércoles 17 de Septiembre de 2008

La Feria del Libro de Frankfurt celebra este año su 60 aniversario con el lanzamiento de una web conmemorativa que explica en texto e imágenes cómo y por qué este evento se ha convertido en la feria del libro más grande del mundo, combinando acertadamente la parte cultural con la comercial. Las cifras lo dicen todo: si en sus inicios de postguerra en 1949 la Frankfurter Buchmesse sólo contó con 200 participantes alemanes, este año habrán 7,000 expositores de 100 países diferentes. De 10,000 títulos exhibidos se ha pasado a 400,000 y de 14,000 visitantes a 280,000. Motivos para celebrar, sobran.

Además de contar la historia de la feria, la web muestra una línea del tiempo con los sucesos editoriales más importantes de cada década, incluyendo el pasado de la industria editorial y sus posibles transformaciones en un futuro. También se puede encontrar una nostálgica galería de imágenes, un apartado en el que diversas personas comparten sus anécdotas como testigos de la feria y podcasts.

La figura de traductor (II): Alemania, China, Francia

Martes 25 de Marzo de 2008

Continuamos resumiendo y traduciendo lo que el informe Ser traduït o no ser, gestionado y elaborado por el Institut Ramon Llull y el Pen club de España, aporta sobre la figura del traductor en varios países.

Alemania:
Alemania es el país del mundo que más traducciones publica. Los alemanes son muy conscientes de que no existiría una comunidad literaria internacional sin traducciones, y que las traducciones al alemán han permitido incluso que algunos escritores de Europa del este hayan sido conocidos en el resto del mundo.
“Algunos de los mejores escritores de Alemania han heredado la tradición de producir traducciones de calidad y han asumido el reto de traducir obras de literatura, esencialmente de rescribir los libros de otros autores para presentarlos a un público más amplio,” ayudando, por otro lado, a configurar la imagen de la traducción. En Alemania, las traducciones literarias se consideran una forma de arte más que un trabajo mecánico.
[...] Actualmente, los editores y los traductores debaten sobre los desequilibrios que hay entre la formación que se exige a los traductores en Alemania y las compensaciones que reciben de las casas editoriales. La media de los traductores literarios no cobra lo suficiente para vivir de su actividad. Raramente percibe más de 15-20 euros brutos por página traducida, con una media de 100 páginas traducidas al mes.
[...] En un intento reciente de mejorar la situación de los traductores literarios, se ha interpuesto un pleito en nombre de los traductores contra los editores. Los traductores implicados en este litigio piden participar en los ingresos en concepto de ventas de los libros que se han traducido, alegando que tienen derecho a una participación independientemente de la edición del libro.
[...] Los traductores ya consiguieron una pequeña victoria cuando el tribunal de distrito de Munich decidió que, además del pago inicial por la traducción del libro, los traductores tienen derecho a un determinado porcentaje de los beneficios de las ventas a partir del primer ejemplar vendido. Este tanto por ciento va del 0,5 al 2 %.
Algunos editores criticaron esta decisión judicial, porque según ellos va en detrimento de la variedad del mercado alemán del libro. Según los editores alemanes, obligarles a pagar a los traductores un tanto por ciento de los beneficios reducirá los recursos que podrían dedicar a otros libros. En consecuencia, no podrán traducir o publicar otros libros que lo merecerían.
En conclusió, [...] la situación general de los traductores ha mejorado, y algunos editores han comenzado a incluir sus biografías en los catálogos y a poner su nombre en la cubierta del libro.”

China:
El clima de aceptación de la escritura literaria en China es más favorable desde el final de la Revolución Cultural (1970) y con la apertura al mundo del país a través de las reformas económicas. Sin embargo, pese al interés de las nuevas generaciones por la literatura occidental, hoy en día la traducción literaria ya no se considera tan prestigiosa como antes de la revolución.
Dos son las razones de esta pérdida de prestigio:
Por un lado, “la traducción se ha comercializado excesivamente. Se traducen muchos libros, pero no por su valor literario, sino porque son best-sellers en Occidente”.
Por otro lado, “los traductores y los editores no siempre tienen una buena competencia lingüística del chino y, en general, no tienen una formación tan sólida como los de antes de la Revolución. Trabajan más por razones comerciales que por el interés literario. Sin embargo, algunos traductores son muy profesionales y sus traducciones tienen una calidad literaria muy alta”. Esto hace que las traducciones al chino sean muy desiguales.
“Hay pocos escritores literaios o poetas de éxito que se dediquen también a la traducción literaria.”

Francia:
Casi una tercera parte de las obras literarias publicadas en Francia está traducida de una lengua extranjera.
“El traductor, tanto literario como técnico, tiene la consideración de autor, de profesional, cuyos derechos y deberes están garantizados por diversas asociaciones y sindicatos”, así como por el Code des usages de la traduction littéraire (Código de usos de la traducción literaria).
Según esta ley, el pago que percibe el traductor por su trabajo se considera un anticipo sobre los futuros derechos derechos de autor. Una forma de garantizar que el traductor cobrará un precio mínimo es negar al editor la subvención que concede el gobierno a la traducción si paga a aquél menos de 17 euros la página; darle el 50 % si los remunera entre 17 y 20 euros, y premiarle con el 60% del importe si paga más de 20 euros la página.
El propósito de dicho código, “que reconoce el trabajo del traductor como una profesión específica y autónoma, es mejorar su situación material y social y promover la calidad de la traducción de las obras extranjeras publicadas en Francia”.


La figura del traductor (I): Países Bajos, Argentina y España

Lunes 24 de Marzo de 2008

Ser traduït o no ser

Ser traduït o no ser (”ser traducido o no ser”) es un informe que analiza las políticas de traducción len el contexto internacional, gestionado y publicado en septiembre de 2007 por el Institut Ramon Llull, con la colaboraciób del Club Pen.

Encargado con motivo de la presencia catalana en la Feria de Frankfurt, el informe va más allá de la situación de la traducción en Catañuña, y profundiza, entre otros, en la hegemonía del inglés “como especie invasiva”, la aceptación de la literatura traducida en Europa y América y el estado de la traducción literaria en seis países. Sin embargo, sufre el mal endémico de los estudios hechos en Cataluña: procura hablar lo mínimo de la situación en el resto de España, sólo se refiere a lo inevitable, por lo que el informe queda cojo.

Nos ha llamado la atención cómo cambia la percepción de la figura del traductor según los países. Traducimos y resumimos los párrafos más significativos.

Países Bajos:
“La traducción literaia no se considera ni un arte ni un trabajo, sino una competencia altamente valorada y una profesión. Muchos traductores literarios pueden vivir de su trabajo, a pesar de que los ingresos no son elevados [...] El trabajo del traductor liteario no siempre es comentado en las reseñas de ficción traducida, a no ser que sea con connotaciones negativas.”
“Existen ayudas a los traductores que traducen obras literarias al holandés: pueden solicitar subvenciones para la traducción y los viajes. La cantidad media de las subvenciones a la traducción es de unos 2500 euros por cada 30.000 palabras, en función de la calidad de la traducción y la calidad de la obra original. Las subvenciones completan la tarifa que paga el editor, que es la estándar de 0,059 euros por palabra.
En cuanto al perfil del traductor, en los años 60 y 70, era habitual que las traducciones literarias las firmasen escritores de renombre; actualmente, esta situación ha cambiado de forma drástica, aunque menos en el campo de la poesía.

Argentina:
A pesar de que “Argentina cuenta con una lista importante de autores que en algún momento de su carrera se han dedicado a la traducción” (Borges, Victoria Ocampo, César Aira, Marcelo Cohen, Esther Crosss, etc.) y que “está claro que nadie considera la traducción una actividad mecánica [...], los traductores cumplen al pie de la letra la misión de volverse invisibles, de no existir y de no estorbar. Rara vez son mencionados en los títulos de crédito (nunca en la cubierta), y hay pocas reseñas bibliográficas en las que, como mínimo, se haga constar su nombre. Y ni hablar de que los críticos incluyan en los textos una evaluación o comentario sobre la calidad de la traducción.
La situación se agrava si se analizan las condiciones de trabajo. En general, los traductores están muy mal remunerados, no firman contratos con sus editores y, de hacerlo, han de aceptar condiciones tan duras como la cesión de sus derechos de autor. [...]
En Argentina no existe un gremio o una asociación que puedab luchar por estos derechos, lo que hace difícil que esta situación cambie en los próximos años.”

Cataluña (y, por extensión, España):
“Conviven dos maneras de ejercer de traductor. Algunas traducciones son consideradas mecánicas, y otras son equiparadas al trabajo creativo y contempladas como tal por el público en general. Tradicionalmente, Cataluña ha contado con buenos traductores literarios, mayoritariamente escritores y profesores universitarios.” (Y España también.)
“Desde los años 1980-1990, con la aparición de los estudios universitarios de traducción, muchos licenciados con formación teórica se han incorporado al mundo de la traducción. La traducción se ha ido profesionalizando, y eso ha implicado una normalización en este campo, aunque aún no existe un colegio profesional de traductores, y las pocas asociaciones existentes todavía no están muy consolidadas. Con la aparición de la Ley de Propiedad Intelectual de 1987, los derechos del traductor quedan fijados, y las editoriales acostumbran a respetar, con más o menos rigurosidad, los contratos que establecen con los traductores.
Normalmente, el traductor aparece en los títulos de crédito y, en el caso de autores reconocidos, también pueden aparecer en la cubierta. Las reseñas de los medios de comunicación suelen mencionar las traducciones, sobre todo si se trata de una obra canónica de la literatura universal o si el autor es conocido. A menudo, estas reseñas nombran, en la ficha adjunta del libro, el nombre del traductor, pero se hacen escaso eco de la calidad de la traducción. Esta situación se entiende por los traductores como un rasgo del poco reconocimiento hacia su labor.”

Feria de Frankfurt: este cuento se ha acabado

Lunes 15 de Octubre de 2007

Acaba la Feria de Frankfurt

«…Y colorín colorado éste cuento se ha acabado.»

De La Vanguardia. «El último mono», Kap, humorista

Sobre la presencia catalana en Frankfurt se ha dicho mucho, y esperamos que no se diga mucho más, porque la verdad es que ya cansa.

Es hora de conclusiones y balances, y todos los medios se aprestan a pedir opiniones a unos y a otros, famosos y no tan famosos. Las hay de todos los gustos y colores, complaciente, autocomplacientes, críticas y quejumbrosas.

De todas las respuestas, la que más nos ha gustado, por legítima y atinada, la de Antonio Ramírez, director de la librería La Central», para La Vanguardia»:

«(…) el conjunto ha sido desproporcionado, entre las cosas que se han hecho y lo que es la feria. Cuando hemos hablado de cultura catalana parece que hayamos dado la espalda al libro. No se ha pensado que las expresiones culturales que se traen deberían tener su traducción a contenidos en papel o digitales, pero comunicables dentro de lo que llamamos libros. El Sónar o la danza están bien, pero se apartan de esta línea central. Lo más grave es que se haya utilizado la feria en una arena de la disputa política.»

El director del Institut Ramon Llull (IRL), Josep Bargalló, quien por supuesto ha calificado de “éxito indiscutible” la presencia de la cultura catalana en la Feria del Libro de Frankfurt, anunció el día 12 que la cultura catalana será la invitada en la Feria de Teatro, Danza y Música de Guanajuato (México), en 2008. Al día siguiente, un eufórico Carod Rovira anunció que Cataluña sería invitada a la Bienal de Venecia de 2009 (noticia rápidamente desmentida por su presidente, Davide Croff).

La pregunta es: ¿se expondrán en dichos festivales muestras de la literatura catalana? Según el criterio aplicado en Frankfurt, se debería.

Nuestro amigo Manuel Trallero, ácido donde los haya, formulaba en su blog que esta mini encuesta que refleja nuestro desconcierto:

«Elegir una de estas opciones: La Feria de Francfort es…

a) Una feria de la lengua catalana
b) Una feria de la literatura catalana
c) Una feria de la cultura catalana.
d) Otra cosa
e) No sabe / No contesta»

Nos quedamos con la c), aunque bien podríamos haber escogido la e).

Frankfurt, una feria de contenidos

Miércoles 10 de Octubre de 2007

Logo Feria de frankfurt

«La Feria de Frankfurt ha dejado de ser una feria del libro para convertirse en una feria de contenidos», afirmó Juergen Boos, director de la Feria durante la conferencia de prensa de apertura. «El libro es uno de los muchos transmisores de contenidos, y el “material” del producto con el que comerciamos ya no es sólo cultural, sino también mercancía política.»

Boos destacó varios de dichos «contenidos» como elementos claves de este año, que se irán desarrollando a través de ponencias, talleres y mesas redondas durante los días que dure la Feria:
- Política de alfabetización: en el mundo hay 700 millones de personas que no saben leer, y 4 millones viven en Alemania.
- Futuro digital de la edición: la Feria afronta el reto de la digitalización en las publicaciones, insistiendo en el tema de los derechos de autor.
- Libertad de prensa: partiendo del caso del asesinato de la periodista rusa Anna Politkovskaya, se tratarán la opresión y la persecución de escritores por parte de algunos países.
-La ascensión de China como mercado: Según la empresa de estudios de mercado Nielsen, en 2010 unos 400 millones de chinos serán potenciales compradores de libros, fortaleciendo el mercado editorial chino.

Jurgen Boos concluyó con una cita de la escritora austriaca Marie von Ebner-Eschenbach:
«El auténtico propósito de un libro es conducir de forma sigilosa a la mente a pensar por sí misma.»