El blog de los profesionales del mundo editorial

Categoría editor

El mundo asociativo en el sector editorial (según Antoni Comas)

Viernes 27 de Junio de 2008

El miércoles pasado asistimos a la conferencia que Antoni Comas, presidente del Gremi d’Editors de Catalunya, dio en Editrain con motivo de la clausura del master de Edición que organiza esta entidad y dirige Jordi Nadal (editor de Plataforma Editorial)

Sobre la base del lema “asociacionismo es progreso”, el señor Comas habló de las bondades de lo que definió como “política de lobby” y su aplicación al sector de la edición, concretamente en España. Y estuvo convincente en cuanto a la necesidad de que los editores se mantengan unidos para crear las condiciones adecuadas para el desarrollo empresarial de todos, sean del sector que sean, y para la protección conjunta de los intereses de mercado.

Destacó el papel de la Federación de Gremios de Editores de España, entidad a través de la cual operan a nivel nacional todas las asociaciones y gremios autonómicos, y puntualizó algunas de las tareas en las que concentra y ha concentrado su actividad:

- Defender la política de precio único del libro, reflejada en la Ley de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas de 2007, y la liberalización del precio de los libros de texto (en contra de los descuentos indiscriminados que tanto perjudican a las pequeñas librerías).

- Conseguir cobrar un canon por las fotocopias de los libros, que se percibe a través de Cedro y que se reparte con los autores (55% para el autor y un 45% para la editorial).

- Luchar contra Google y la digitalización de libros para Google Book Search. En este punto reconoció que la desunión entre los editores por disparidad de criterios ha beneficiado lo que él considera una campaña abusiva de Google, contra la que manifestó abierta animadversión.

- Atacar las políticas gubernamentales de gratuidad del libro de texto. Como argumentos contra la posibilidad de que los libros pasen de alumno a alumno cada año, lo que perjudicaría tanto a editores como a libreros, esgrimió algunos razonables (los cambios en los de historia contemporanea y el fracaso de esta iniciativa en Francia), pero otros incoherentes y que destruyen de un plumazo la secular filosofía del préstamo bibliotecario, como que es “antihigiénico” que los libros pasen de mano en mano (se ensucian y se maltratan) y que el hecho de no ser el propietario del libro hace que éste se trate mucho peor.

- Lograr la consideración de la cultura como un “bien cuantificable” y, por lo tanto, objeto de valor económico, porque a las cosas gratuitas, las que se consiguen sin esfuerzo, se les acaba restando importancia. Sin embargo, se refirió también al rechazo que le produce que se refieran al libro como “producto”, lo que a nuestro entender entraña cierta contradicción con la cuantificación de la cultura.

- Reconocimiento del editor como creador, propuesto en el último Congreso de editores celebrado en Sevilla. La labor creativa del editor, reflejada sobre todo en la creación de catálogos y colecciones, tiene que tener un reconocimiento moral y económico, aunque aún hay que especificar que repercusiones podría tener esto último.

- Participación en las Campañas de Fomento de la lectura, que a su entender son un arma de doble filo, puesto que por una parte pueden transmitir la percepción de que los libros son gratis, aunque por otra son una forma importante de eliminar barreras de entrada, sobre todo en niños y jóvenes.

Nos quedamos con las ganas de preguntarle sobre la edición digital, y esperamos tener una oportunidad para hacerlo en un futuro próximo y contarlo en este blog.

Los editores de prensa belgas vuelven a llevar a Google a juicio

Viernes 30 de Mayo de 2008

Copiepresse_logo Google News_logo

Google News (Google Noticias para España y Latinoamérica) es un agregador de noticias que muestra, organizados por temas, los titulares del día de muchos medios informativos. Un servicio más de los muchos que Google ofrece a sus usuarios.

Hace ya un año (febrero de 2007), los periódicos belgas, a través de Copiepresse, la sociedad gestora de sus derechos, denunciaron lo que ellos consideraban un abuso de Google: publicaba sus artículos en caché e indexaba sus contenidos sin respetar el copyright, y ganaron el juicio correspondiente. Google tuvo que dejar de publicar las noticias que aparecían en los periódicos belgas.

Copiepresse lleva desde entonces intentando llegar a un acuerdo con Google sobre lo que creen que es una consecuencia lógica del uso de su material, es decir, quieren que Google les pague por los años que estuvo mostrando sus noticias. Como no lo han logrado, han vuelto a demandar a Google, a quien piden una indemnización de entre 32 y 49 millones de euros. El juicio retrasaría su inicio hasta el próximo septiembre, dado que el plazo que hay que respetar en los EEUU para responder a una citación es de dos meses.

Como dice The Enquirer, “Google siempre ha asegurado que su caché y Google News sólo utilizan material legal. Sin embargo, en Estados Unidos se ha visto ya en la obligación de pagar a las mayores agencias de noticias internacionales como AP y AFP para no ir a juicio por utilizar sus reportajes.”

Vía Libertad Digital y The Enquirer

Distribución: ¿hacia el almacén único?

Miércoles 14 de Mayo de 2008

No es un secreto: las bestias negras de las editoriales, sobre todo de las pequeñas y de las que empiezan, son la distribución y la logística.

A raíz de la creación y presentación de ArcLogi, un enorme almacén que pretende ofrecer servicios logísticos a las pequeñas editoriales, Xavi Ayén traza un esbozo de la distribución en Cataluña en el artículo “Los libros vienen del hipermercado” (La Vanguardia).

En Catalunya, el sector de la distribución acaba de sufrir una sacudida. Con la entrada de Planeta y Enciclopèdia Catalana en el Grup 62, se han creado dos nuevas distribuidoras: Enlaces, para libros en castellano, y Àgora, para los títulos en catalán del nuevo gigante. Los daños colaterales de la operación han sido que la distribuidora Arc de Berà ha perdido a sus mejores clientes (grupo Planeta y Proa), lo que la ha hecho reaccionar: ha buscado nuevos socios y, este jueves, presentó ArcLogi, un nuevo almacén de 3.200 metros cuadrados y 13 metros de altura en Gualba, una imponente estructura de estantes metálicos gestionados por un robot, mecanismo “hasta ahora vedado a las empresas pequeñas” y que ofrecerá sus servicios a las editoriales que lo pidan.

Al margen de la polémica que ha creado la inyección financiera aportada por la Generalitat, lo cierto es que para las editoriales, tener un espacio en un almacén con los servicios logísticos asociados que ello comporta (envíos urgentes, colocación de fajas, etc., actividades que comportan el 44% de los servicios prestados por ArcLogi) y poder gestionar directamente los movimientos de los libros vía internet facilita mucho su labor diaria.

¿Es el almacén único la mejor forma de adaptación de la distribución a los nuevos vientos editoriales?

En la actualidad, los almacenes en España tienen, según los cálculos del sector, alrededor de cien millones de libros. En Guadalajara está el más grande, el de Logista (Planeta), con 59.000 metros cuadrados y un movimiento de 40 millones de libros anuales.
Si hasta hace poco España se dividía en zonas con un pequeño almacén en cada región, la tendencia clara es, según coinciden todos los consultados, hacia el almacén único. La gran mayoría está en el centro, “porque es más fácil repartir desde ahí”, apunta Matesanz (Planeta). Jorge Herralde -que ya tiene sus libros en Guadalajara, con Logista- puntualiza que “una cosa es que haya un único almacén y otra que las distribuidoras mantengan su diversidad. La concentración logística debe ser neutral, como una vía férrea”. Sin embargo, Daniel Fernández apunta maliciosamente: “No sé si a las editoriales pequeñas y medianas les gusta que Planeta, Santillana o Random House sepan exactamente cuántos ejemplares venden de cada uno de sus títulos, eso las hace más vulnerables”.
Los almacenes únicos tienen de bueno que “sabemos exactamente los libros que nos quedan y los envíos se simplifican” (Herralde), pero un efecto colateral negativo, que apunta Fernández: “Los libros llegan en 48 horas, pero si en una farmacia se considera un buen sistema que la medicina te llegue al día siguiente, no estoy seguro de que a la gente le parezca bien esperar un libro dos días, porque a lo mejor le apetece empezar a leer esa misma noche”.

Habría que escuchar la opinión de los distribuidores y la de las pequeñas editoriales.

(Imagen tomada de Vilaweb)

La figura de traductor (II): Alemania, China, Francia

Martes 25 de Marzo de 2008

Continuamos resumiendo y traduciendo lo que el informe Ser traduït o no ser, gestionado y elaborado por el Institut Ramon Llull y el Pen club de España, aporta sobre la figura del traductor en varios países.

Alemania:
Alemania es el país del mundo que más traducciones publica. Los alemanes son muy conscientes de que no existiría una comunidad literaria internacional sin traducciones, y que las traducciones al alemán han permitido incluso que algunos escritores de Europa del este hayan sido conocidos en el resto del mundo.
“Algunos de los mejores escritores de Alemania han heredado la tradición de producir traducciones de calidad y han asumido el reto de traducir obras de literatura, esencialmente de rescribir los libros de otros autores para presentarlos a un público más amplio,” ayudando, por otro lado, a configurar la imagen de la traducción. En Alemania, las traducciones literarias se consideran una forma de arte más que un trabajo mecánico.
[...] Actualmente, los editores y los traductores debaten sobre los desequilibrios que hay entre la formación que se exige a los traductores en Alemania y las compensaciones que reciben de las casas editoriales. La media de los traductores literarios no cobra lo suficiente para vivir de su actividad. Raramente percibe más de 15-20 euros brutos por página traducida, con una media de 100 páginas traducidas al mes.
[...] En un intento reciente de mejorar la situación de los traductores literarios, se ha interpuesto un pleito en nombre de los traductores contra los editores. Los traductores implicados en este litigio piden participar en los ingresos en concepto de ventas de los libros que se han traducido, alegando que tienen derecho a una participación independientemente de la edición del libro.
[...] Los traductores ya consiguieron una pequeña victoria cuando el tribunal de distrito de Munich decidió que, además del pago inicial por la traducción del libro, los traductores tienen derecho a un determinado porcentaje de los beneficios de las ventas a partir del primer ejemplar vendido. Este tanto por ciento va del 0,5 al 2 %.
Algunos editores criticaron esta decisión judicial, porque según ellos va en detrimento de la variedad del mercado alemán del libro. Según los editores alemanes, obligarles a pagar a los traductores un tanto por ciento de los beneficios reducirá los recursos que podrían dedicar a otros libros. En consecuencia, no podrán traducir o publicar otros libros que lo merecerían.
En conclusió, [...] la situación general de los traductores ha mejorado, y algunos editores han comenzado a incluir sus biografías en los catálogos y a poner su nombre en la cubierta del libro.”

China:
El clima de aceptación de la escritura literaria en China es más favorable desde el final de la Revolución Cultural (1970) y con la apertura al mundo del país a través de las reformas económicas. Sin embargo, pese al interés de las nuevas generaciones por la literatura occidental, hoy en día la traducción literaria ya no se considera tan prestigiosa como antes de la revolución.
Dos son las razones de esta pérdida de prestigio:
Por un lado, “la traducción se ha comercializado excesivamente. Se traducen muchos libros, pero no por su valor literario, sino porque son best-sellers en Occidente”.
Por otro lado, “los traductores y los editores no siempre tienen una buena competencia lingüística del chino y, en general, no tienen una formación tan sólida como los de antes de la Revolución. Trabajan más por razones comerciales que por el interés literario. Sin embargo, algunos traductores son muy profesionales y sus traducciones tienen una calidad literaria muy alta”. Esto hace que las traducciones al chino sean muy desiguales.
“Hay pocos escritores literaios o poetas de éxito que se dediquen también a la traducción literaria.”

Francia:
Casi una tercera parte de las obras literarias publicadas en Francia está traducida de una lengua extranjera.
“El traductor, tanto literario como técnico, tiene la consideración de autor, de profesional, cuyos derechos y deberes están garantizados por diversas asociaciones y sindicatos”, así como por el Code des usages de la traduction littéraire (Código de usos de la traducción literaria).
Según esta ley, el pago que percibe el traductor por su trabajo se considera un anticipo sobre los futuros derechos derechos de autor. Una forma de garantizar que el traductor cobrará un precio mínimo es negar al editor la subvención que concede el gobierno a la traducción si paga a aquél menos de 17 euros la página; darle el 50 % si los remunera entre 17 y 20 euros, y premiarle con el 60% del importe si paga más de 20 euros la página.
El propósito de dicho código, “que reconoce el trabajo del traductor como una profesión específica y autónoma, es mejorar su situación material y social y promover la calidad de la traducción de las obras extranjeras publicadas en Francia”.


Diccionario Demoníaco de la Edición (en dos versiones)

Viernes 29 de Febrero de 2008

Diablo

Divertidas definiciones de algunos personajes de la fauna editorial elaboradas por Paperback Writer y Sobre Edición, bloggers por cuyos sites es recomendable darse una vuelta.

Autor. 1. Masoquista que tiene una pluma y un papel por fetiche. 2. Individuo cuyo desorden creativo hace que, ante las amarguras de la vida, se retire a escribirlas en lugar de luchar como una niña. 3. Alguien que nunca olvida nada y que, eventualmente, escribirá todo en forma de un libro. 4. Delgada, demente y triste criatura endeudada hasta el cuello que cree de verdad que la publicación resolverá todos sus problemas. 5. Peter Pan un peldaño más adelantado en la escala evolutiva.

Editor. 1. Sadomasoquista. 2. Persona gentil, pero desequilibrada, que hace carrera trabajando con autores para mejorar sus manuscritos y que escucha sus mentiras, rabietas y llantos, amplía sus plazos de entrega, se reúne con ellos para hablar sobre los misteriosos entrantes de pollo de las estafas industriales y sufre de incontables ataques depresivos, alergia y tinitus como resultado. 3. Profesional de la industria que desayuna Maalox o Jack Daniels.

Escritor. 1. Autor de ficciones para el mercado masivo. 2. Figura sombría con al menos 486 seudónimos y que publica un blog con el mismo nombre. 3. Lo que sucede cuando un magullado soñador rehúsa a convertirse en un cínico. -fantasma. 1. Autor o coautor a quien se le paga muy poco para escribir un libro, pero que no reconoce haberlo escrito, y no dice nada cuando la celebridad que sí dice haberlo escrito acepta los halagos de la crítica, relata lo difícil que fue escribirlo, etc. 2. Tonto talentoso que necesita dinero.

Director editorial. 1. Editor a cargo. ¿De qué?, no estamos seguros.

Publicado en Paperback Writer

 

Autor. 1. Persona en extremo generosa que lo único que desea en la vida es compartir sus experiencias y conocimientos con sus semejantes. No le interesan ni la fama ni la fortuna. 2. Individuo que se dedica a escribir textos, aunque siempre piensa que escribe libros. 3. Aquél que considera que su libro, el que le editará a regañadientes un editor, no está siendo distribuido eficientemente, promocionado enérgicamente, comprado cuantiosamente ni, por su puesto, leído fervorosamente. 4. Fase adulta de la evolución de un escritor. 5. Trastorno psicológico consistente en pensar que todo lo que se escribe debe ser publicado y leído.

Editor. 1. El que le hace la vida imposible al autor. 2. Persona sin talento para la escritura que envidia a todos los autores y que hace todo lo posible por arruinar el trabajo de estos. Si no consigue impedir la publicación del libro, evitará que el libro sea promocionado, distribuido y, por supuesto, comprado. 3. Persona que se dedica a editar. 4. Persona que se dedica a evadir propuestas indecentes por malas e inviables. 5. Individuo que ha desarrollado una adicción a la nicotina y la cafeína (y al alcohol etílico) aunque se autodenomina fumador y bebedor social.

Escritor. 1. Persona que está dispuesta a dejar de comer para escribir con la esperanza secreta de que un día pueda dejar de escribir para comer y pueda comer, es decir, vivir, de lo que escribe sin tener que dejar de comer. 2. Individuo que no sabe hacer nada de provecho sino escribir. 3. Persona que escribe textos, muchas veces bien, muchas otras mal. 3. Fase larvaria de un autor. –negro 1. Profesional de la escritura al que le pagan para que no se deje ver. 2. Individuo que entrega su ego a cambio de dinero.

Director editorial. 1. Corrector que pudo dejar de trabajar por libre (freelance) cuando obtuvo un puesto de editor en una editorial y que, mucho tiempo después, con la muerte del director editorial, el de toda la vida, obtuvo la responsabilidad de hacer todo: corregir y editar. Además de pagarle en especies, ahora también le dan un poco de dinero. 2. Individuo al que, dentro de una editorial, le toca explicarle al autor que no está siendo explotado; al editor, que, aunque el texto sea ilegible, es publicable, y al director general o dueño de la editorial, que no sólo los libros de cocina tienen interés y que es imposible tener un best-seller mensual.

Corrector. 1. Persona que sufre de una monomanía (obsesión-compulsión) relacionada con la sintaxis, la gramática y la ortografía. 2. Individuo que padece de un apetito morboso por el estilo y los textos bien escritos. 3. Profesional que vaga por las editoriales ofreciendo sus servicios, que nadie entiende, y al que pagan en especies, a veces libros, a veces café. -de estilo. 1. Persona que sólo habla de ser más conciso, preciso y claro. –de pruebas. 1. Individuo que se empeña en que un texto puede no tener erratas.

Publicado en Sobre Edición