El blog de los profesionales del mundo editorial

Categoría editor

El escritor fuera de la madriguera

Martes 15 de Junio de 2010

fiesta_en_la_madriguera_juan_pablo_villalobos

A fines de 2009, el escritor mexicano Juan Pablo Villalobos recibió un mesaje de texto mientras paseaba con su familia.  “He leído tu novela. Quisiera conversar contigo”. Era Jorge Herralde enviando la frase que casi todo escritor desea escuchar de boca del fundador de Anagrama. Meses después, Fiesta en la madriguera (Anagrama, 2010) está en las librerías de toda España, y será presentada en México en agosto.

La primera novela de Villalobos narra la historia de Tochtli, un niño al que le gustan los sombreros y los diccionarios, pero que desea más que nada un hipopótamo enano de Liberia. Yolcaut, padre de Tochtli y dueño del palacio en el que ambos viven, es un narcotraficante que hará todo lo que esté en su poder para complacer los deseos de su hijo, aún si se trata de un hipopótamo enano de Liberia. En el proceso, Tochtli descubrirá la violenta naturaleza del mundo que lo rodea.

Conversamos con Juan Pablo sobre Fiesta en la Madriguera, su proceso de publicación como primera novela y el rol del escritor en la promoción de su obra.

¿Cuándo y cómo se inició el proceso de escritura de Fiesta en la madriguera?

Comencé a escribirla hace alrededor de cuatro años, cuando mi mujer estaba embarazada de nuestro primer hijo. La escritura de la novela fue una especie de terapia para reacomodar mi identidad, asumir la realidad de que sería padre. Escribí la novela en seis meses, luego tardé más de dos años corrigiéndola, sobre todo para depurar el tono del narrador. Durante esos dos años hubo momentos de trabajo intenso y otros de distanciamiento, de dejar reposar la novela. La apuesta de Fiesta en la madriguera es su voz narrativa, el hecho de que sea un niño, Tochtli, quien relata la historia. Cuando terminé una primera versión se la di a leer a algunos amigos, una mezcla entre escritores y gente que no tiene nada que ver con la literatura. A partir de sus apreciaciones fui corrigiendo cosas, el relato no cambió, pero sí fui reelaborando la voz narrativa hasta llegar a una versión que me pareció convincente. Es fundamental en ese proceso tener buenos lectores para el manuscrito, gente que más allá de darte palmaditas en la espalda te señale dónde tienes que trabajar, dónde tu propuesta falla, dónde no eres convincente.

¿Cuáles consideras que son las mayores dificultades para un escritor inédito?

Que tiene que encontrar a su editor y eso no es fácil. No se trata simplemente de concluir: “mi libro es bueno y por lo tanto merece publicarse”. Creo que un editor puede coincidir en la apreciación de que el libro es excelente y, sin embargo, decidir no publicarlo, porque considera que no encaja en su catálogo o hay otras circunstancias que lo desaconsejan. Vivimos en un mundo saturado, la oferta es inagotable y un editor tiene que cribar muchísimo antes de decidir publicar un libro. Sin embargo, yo confío en que cada libro que merece publicarse termina encontrando a su editor, tarde o temprano. Hay que buscar y perseverar. Y luego insistir más.

¿Cómo describirías tu proceso de edición y publicación con Anagrama?

Envié el manuscrito por correo y meses después contactaron conmigo. Tengo que decir que en todo el proceso el trato de Anagrama ha sido, en palabras de Tochtli, absolutamente pulcro. Aquí descubres por qué Anagrama es lo que es, su trato ha sido exquisito. Estoy contentísimo por publicar en Anagrama, que siempre ha sido para mí la editorial de referencia, me he formado como lector y escritor con sus libros. En mi biblioteca debe haber como doscientos libros de Anagrama, más otro tanto que se me ha quedado en México… ¡Espero recuperar tanta inversión con mi libro!

¿Qué sugerencia darías como escritor que publica con un sello reconocido y con visibilidad en librerías como es Anagrama a los escritores que buscan publicar sus novelas inéditas?

Que escriban una novela corta. Si nadie te conoce y mandas un novelón de cuatrocientas páginas… ¿quién va a leérselo? En el mejor de los casos, si llegan a leerlo, tardarán mucho en darte una respuesta. Parece una tontería, pero creo que la extensión del manuscrito condiciona su progreso dentro de la editorial. La mayoría de las editoriales tienen lectores externos que hacen las primeras cribas. Vamos a suponer que el manuscrito supera esas cribas y llega finalmente a las manos del lector que decidirá su futuro. Allí tienes cinco o diez páginas para convencer a ese lector de que siga leyendo. Tengo la teoría de que el editor sabe en cinco páginas si el libro vale la pena. Entonces, esas primeras páginas son decisivas, deben ser contundentes e impecables, en ellas debe resumirse la esencia de la novela y deben transmitir todo su potencial. Es algo parecido a lo que nos pasa como lectores. Después de una cierta experiencia un lector sabe en pocas páginas si el libro le interesa y es lo que hace muchas veces en la mesa de novedades de una librería.

Paralelamente a las acciones de comunicación de Anagrama, el universo de Fiesta en la Madriguera y Tochtli tienen presencia en blogs y redes sociales ¿por qué consideras importante esa participación y qué esperas de ello?

Volvemos al tema de la saturación. Basta con asomarse a cualquier librería y ver la mesa de novedades para saber que es necesario hacer algo más para lograr que tu novela destaque. La promoción, hoy en día, va más allá de que el libro se reseñe en un suplemento literario. Eso está bien, porque da prestigio, pero poco más. El ciclo tiene que cerrarse: de igual manera a que un manuscrito tiene que encontrar a su editor, el libro tiene que encontrar a sus lectores. Los blogs y redes sociales pueden ayudar en ese proceso. Es lo que estamos haciendo en Facebook y a través de un blog. Yo creo intuir a quién puede gustarle mi libro e intento buscarlo y que se entere de que el libro existe. Además, hay un aspecto creativo. En el caso de Fiesta en la madriguera, hay muchos elementos que pueden desarrollarse fuera del libro, creando una especie de metatextualidad: iconografía, música, películas, definiciones del diccionario, etc. El libro continúa fuera del libro.

Para acercaros al universo de Fiesta en la madriguera podéis ver la página de la novela y el perfil de Tochtli en Facebook:

http://www.facebook.com/profile.php?id=100001162306946&ref=ts

http://www.facebook.com/profile.php?id=100001162306946&ref=ts#!/pages/Fiesta-en-la-madriguera/122837641085751?ref=ts

También podéis  consultar el blog del libro:

http://fiestaenlamadriguera.wordpress.com

También te puede interesar

Lo que conoce y desconoce un editor

Martes 23 de Marzo de 2010
lo_que_conoce_y_desconoce_un_editor
“Tengo muchas ideas realmente buenas,
es sólo que no puedo ponerlas sobre papel”
Imagen: http://www.cartoonstock.com/

La figura del editor se caracteriza por ubicarse en la frontera entre la pasión por el conocimiento y la cabeza fría que exige la gestión empresarial. Criticados o endiosados, los editores son personajes medulares en el sector editorial.

Para el matemático y blogger convertido a la edición, Andrew T. Le Peau, la labor editorial no es una ciencia exacta y por lo tanto es un trabajo en el que no existen verdades absolutas, pero sí ciertas certezas basadas en la experiencia. ¿Cuáles son? Compartimos con vosotros la lista publicada en Andy Unedited sobre las cosas que conoce y las que desconoce un editor.

Lo que los editores conocen

  • Los editores conocen a muchas personas que compran libros. Están conectados con docenas, incluso cientos de clientes claves alrededor del mundo, quienes con frecuencia compran libros en cantidades significativas.
  • Los editores conocen los medios. Saben qué estación de radio, cadena de televisión, periódico y blog están interesados en determinado tipo de libro – y en qué tipo de libro no están interesados.
  • Los editores saben que la publicidad no es necesariamente el primer lugar en el que debe gastarse el dinero destinado a la promoción de un libro. La publicidad es la primera alternativa que se nos ocurre al momento de vender un libro por la visibilidad que otorga, pero existen muchas otras formas de vender libros, mejores y menos costosas. Un editor creativo sabe ver esas alternativas..
  • Los editores saben cómo hacer que los libros sean mejores. El haber trabajado con cientos de autores y manuscritos, hace que los editores sean expertos en hacer que los libros sean más amables al lector, convincentes y efectivos.
  • Los editores saben con qué tipos de libros pueden trabajar y tener éxito, y qué géneros no les dan buenos resultados. Es difícil editar con éxito todo tipo de libros. Los editores listos saben distinguir entre los libros que son adecuados para ellos y los que no.

Lo que los editores desconocen

  • Los editores no saben si un libro ya contratado será publicado antes que otra editorial publique un libro sobre el mismo tema.
  • Los editores no saben si una tendecia o tema actual seguirá siendo de interés el resto del año o dos años después de que ellos decidieran publicar un libro sobre dicho tema.
  • Los editores desconocen el número de copias que venderán de un libro.
  • Los editores desconocen a ciencia cierta si generarán ganacias de cada uno de sus libros.
  • Los editores no saben cuántos libros venderán como resultado de un esfuerzo promocional, como puede ser colocar un anuncio en una revista o en una web.
  • Los editores desconocen el efecto que tendrá la publicación electrónica en la industria editorial en general, o en su nicho del sector.

¿Tenéis más ideas para las listas? Esperamos vuestros comentarios.

También te puede interesar

Ediciones Baladí, una nueva editorial

Miércoles 13 de Enero de 2010

Nos gusta dar la bienvenida al mundo a nuevas editoriales. Hoy recibimos la noticia de la presentación de Ediciones Baladí, que lanza sus dos primeros títulos el próximo 18 de enero (no aclara si publicarán también en digital).

Desde aquí deseamos mucha suerte a sus dos editores, David Vicente e Ignacio Lastra.

Ediciones Baladí irrumpe en el mercado con dos colecciones y un título por cada una de ellas, que ampliará en los próximos meses.

“Cruzando el charco” dará voz dentro de nuestras fronteras a narrativa iberoamericana de calidad. Obras inéditas en nuestro país, pero que no tienen porqué serlo en el continente americano. Es más, muchas de las obras que se publicarán dentro de esta colección, vienen avaladas por el éxito de crítica y ventas cosechado en diversos países de habla hispana. La obra que inaugura esta colección es El caníbal, del porteño Juan Terranova.

“Caleidoscopias” publicará novela breve ilustrada. Obras con una edición muy cuida en cuanto a su diseño y formato, desde su interior a su aspecto exterior (tapa dura, volúmenes plastificados individualmente, portadas escrupulosamente seleccionadas, etc.). Pero con un precio asequible para el lector. El libro con el que debutará esta colección será Los amantes tristes de Eugenia Rico, ilustrada por el prestigioso dibujante Santiago Sequeiros.

Os informamos también de que el día 21 de enero a las 19:30 presentaremos El caníbal, de Juan Terranova, en Casa de América, y el día 28 de enero a las 12:00 haremos lo propio con Los amantes tristes de Eugenia Rico en el Ateneo de Madrid. Si os apetece, estaremos encantados de veros por allí y celebrarlo con vosotros.

Los libros no existen por que haya escritores sino porque hay lectores. Por eso nuestro trabajo adquiere sentido cuando cada uno de vosotros hojeáis un libro nuestro.

También te puede interesar

¿Qué le parece la idea de un mercado editorial sin editor ni distribuidor?

Martes 12 de Enero de 2010



“¿Qué le parece la idea de un mercado editorial sin editor ni distribuidor, en que el autor tenga contacto directo con el librero (virtual), único intermediario entre autor-lector?”

Ésta es una de las diez preguntas que Alfonso Armada ha hecho a nueve autores sobre la relevancia de la literatura en la era digital.

Curiosamente, pese a provenir y trabajar en ambientes muy diversos, parecen estar bastante de acuerdo en dos aspectos: el editor es necesario pero peligra, y del distribuidor se puede prescindir (muchos de ellos ni se refieren a él). Algunos también coinciden en la relevancia de la figura del librero como recomendador y prescriptor de lecturas. Estamos de acuerdo.

Julián Rodríguez (Ceclavín, Cáceres, 1968), director literario de la editorial Periférica y autor de novelas como Ninguna necesidad (Premio Ojo Crítico de RNE)

La figura del editor no desaparecerá: alguien debe revisar, corregir, editar los libros, aunque sea para leerlos en una pantalla. Y quizá el distribuidor sea al mismo tiempo librero. No creo que desaparezcan todas las librerías «convencionales»: el vinilo ha vuelto, y eso nos ha enseñado algo: hay medios de difusión de las artes difícilmente superables: sobre todo los que no quedan obsoletos.

Gabriela Wiener (Lima, 1975, autora del libro de reportajes Sexografías y de la novela Nueve lunas, redactora de la web Factual)

Me parece inminente para dejar el tema de piratas y corsarios. Está pasando con la música, pasará con las películas y con los libros. Hay que agilizar los canales de producción y distribución, hacer que lleguen los contenidos y que esto se dé con los mayores beneficios para los autores y consumidores. Todos tendremos que mutar, incluso el editor. No creo que éste sea una parte desechable del circuito, más aún en un posible mercado liberado como el que comentamos; tiene el papel de orientar al lector, de proponer criterios de calidad de los que los lectores se pueden fiar.

Álvaro Ardévol (Barcelona, 1958) es un explorador de las nuevas tecnologías.

El futuro irá por ahí. Aunque siempre será necesario un mecanismo regulador -en este caso, «el librero»- al que acudirá el lector atraído por su prestigio, su estilo, su especialidad, su fama, su capacidad de comercialización. Es decir, que todo habrá cambiado, pero seguirá igual.

Ricardo Menéndez Salmón (Gijón, 1971). Autor de novelas como La filosofía en invierno y El corrector.

No me parece tan sencillo eludir la figura del editor. Vivimos en un tiempo dominado por la tentación de la copia, del eco de un eco. La tecnología ha convertido la literatura en un producto infinitamente reproducible. Una lógica perversa ha convertido también al escritor en un sujeto infinitamente reproducible. Y aunque el narrador del siglo XXI debe ser consciente de que el libro solo ya no basta, sigo creyendo en la necesidad de editores capaces de ofrecer una cultura de escritores vivos, no de simulacros, una cultura de libros únicos en una sociedad donde la excelencia cada vez importa menos.

Antonio Rodríguez de las Heras (Vigo, 1947 ). Estudia los fenómenos sociales y culturales (ciberantropología) de internet desde el Instituto de Cultura y Tecnología de la Universidad Carlos III de Madrid. En 1990 recibió el Premio Fundesco de Ensayo por Navegar por la información.

El modelo de negocio de la industria cultural irremediablemente está cambiando. Es inútil apuntalarlo. En la red habrá cada vez más la necesidad de espacios de confianza, es decir, lugares en donde tienes seguridad de fiabilidad. Este espacio será ocasión para la emergencia de nuevas figuras y agentes, aunque en nada parecidos a los intermediarios de este lado de la pantalla.

Doménico Chiappe (Lima, 1970, aunque criado en Venezuela y afincado en Madrid desde 2002). Ha publicado la novela Entrevista a Mailer Daemon y la novela hipermedia Tierra de extracción.

Creo que el distribuidor ha muerto y que el editor agoniza. El editor actual es escabrosamente conservador y también morirá si no se replantea su rol. Existirán vendedores virtuales y quizás se conforme una figura intermedia entre autor y vendedor, siempre que su gestión aporte un valor añadido. Esta nueva figura la podrían asumir las sociedades de autores, si no estuvieran sumidas en un pensamiento retrógrado y persecutorio. Caiga quien caiga, no hay por qué llevar luto. El creador seguirá creando y el lector, leyendo.

Eduardo Jordá (Palma de Mallorca, 1956). Narrador y poeta, editor literario de fronterad.com, autor de novelas como Pregúntale a la noche y poemarios como Instante

Algún tipo de filtro siempre es necesario. Me da miedo la idea de que mi editor sea una computadora como Hal en 2001, atendiendo los pedidos desde algún punto del ciberespacio. Preferiría tener un editor tradicional que fuera al mismo tiempo mi librero virtual. Si eso es posible, creo que es la mejor solución.

Jesús Ferrero (Zamora, 1952: ), autor de novelas como Bélver Yin o ensayos como Las experiencias del deseo. Eros y misos, Premio Anagrama 2009,

Me parece una idea que no tardará en materializarse (los blogs ya son eso). Tampoco tardará en materializarse la idea de que la novela-libro, o novela concebida para ser leída en libro, tiende a desaparecer.

Susana Fortes (Pontevedra, 1959). Autora de novelas como Esperando a Robert Capa, Premio Fernando Lara.

Le tengo cierto cariño a los libreros de toda la vida y a algunos editores. No me gustaría que desaparecieran del mapa. Sobrevivirán los que sean capaces de adaptarse a los cambios y los que sepan batallar con inteligencia para que el futuro no les pase por encima. Así es la vida.




Vía: ABC, “
¿Teme la literatura al lobo digital?“, artículo de Alfonso Armada.

También te puede interesar

¿Quiere vender libros en China?

Jueves 22 de Octubre de 2009

Bandera china

El mercado chino está de moda en el sector editorial, como demuestran la cobertura que se dio a la Feria del libro de Pekín y el hecho que China fuera el país invitado en Frankfurt.

Las reformas económicas de los últimos 30 años han hecho posible que una gran cantidad de chinos ascienda a la clase media y tenga mejor acceso a la Cultura, por lo que el mercado chino está ávido de nuevos títulos provenientes del oeste. Así pues, el momento es propicio para los buenos negocios, algo muy tentador teniendo en cuenta la inmensidad del país y su potencial consumidor.

Pero que el mercado chino esté abierto no quiere decir que sea fácil entrar en él y, menos aún, mantenerse. Una entrevista realizada durante la Feria de Frankfurt a tres altos ejecutivos editoriales chinos arroja una serie de factores a tener en cuenta.

Para empezar, no se pueden vender libros como si fueran coches.

Es importante que los responsables de la editorial en China hablen el idioma, que entiendan la cultura local y que obtengan apoyo gubernamental para su empresa. Un primer paso hacia el éxito sería contar con los servicios de un director o mediador chino.

El entorno regulador, cultural y marketiniano en China es totalmente diferente del occidental. “Los editores no pueden pretender trasladar los modelos de negocio que funcionan en Occidente sin adaptarlos a la cultura china. Los directivos de las editoriales necesitan buenos contactos y experiencia en marketing, si no se darán de bruces contra una infranqueable pared. No todas las experiencias buenas y satisfactorias en otros países funcionan en China”.

Como ejemplo de fracaso, el del negocio “book club” (el equivalente a Círculo de Lectores) de Bertelsmann en China, en 2008, tras trece años de operaciones en el país. La compañía adujo las dificultades para retener a los clientes y altos costes operativos, pero hubo un factor adicional: se trasplantó a China el modelo de negocio occidental, sin atender a las necesidades de los clientes chinos. Por otra parte, sus directivos no llegaron nunca a aclimatarse ni a entender el mercado y la cultura chinos.

Los libros son productos culturales, y los directivos deben conocer las características culturales del mercado. Un libro o un concepto muy populares en Occidente pueden pasar totalmente desapercibidos en China.

Una estrategia recomendable es buscarse un socio chino, bien a través de una adquisición de acciones o mediante una join venture, ya que “no basta con cooperar en cuanto a derechos y vender libros occidentales o chinos. Lo más provechoso es comprometerse en un nivel más profundo de cooperación, trabajando con editores chinos para formular estrategias y vender también los libros chinos en otros países.”

La adaptación a la forma de pensar y de actuar del país donde quieres hacer negocios es de sentido común, tanto en China como fuera de China, sin embargo suele ser una máxima que tiende a olvidarse. Es uno de los mensajes que lanzamos en el estudio sobre “El libro en español en Estados Unidos: estado actual, retos y dificultades” que publicamos recientemente.

“Adonde fueres haz lo que vieres.”

También te puede interesar

El 40% de los editores españoles cree que el precio del libro digital debería ser la mitad que el del libro en papel

Martes 13 de Octubre de 2009

Avance del estudio Digitalización del libro en España

Según la segunda edición del estudio “Digitalización del libro en España”, realizado por Dosdoce.com y Ediciona, el 40% de las 277 editoriales encuestadas la semana pasada durante la Feria del Libro LIBER considera que el precio de venta al público de los libros digitales debería ser un 50% más barato que su versión en papel.

Un 27% de las editoriales encuestadas opina que el PVP de los libros electrónicos debería ser un 30% más barato que las ediciones impresas, mientras que un 21% señala que deberían tener al menos un 15% de descuento. Un 10,5% considera que ambas versiones (digital y papel) deberían tener el mismo precio, y tan sólo un 2,5% opina que las versiones digitales deberían ser más caras que las ediciones en papel.

Este estudio anual tiene como objetivo analizar el estado de opinión del sector editorial español ante el reto de la digitalización del libro.

Otras conclusiones del II estudio “Digitalización del libro en España”:

La digitalización del libro se está convirtiendo en una de las áreas de máxima preocupación por parte de las editoriales españolas.

  • Las editoriales encuestadas consideran que la principal prioridad del sector del libro es la definición de su modelo de negocio online. Esta decisión no sólo conlleva seleccionar un buen proveedor que digitalice todo el fondo y a un precio competitivo; estamos hablando principalmente de una transformación general de la editorial, de su estrategia de producción y distribución y de sus futuras políticas de marketing y comercialización de sus libros.
  • Siguiendo el ranking de prioridades, las editoriales encuestadas consideran que la segunda prioridad debería ser negociar los derechos de autor. En cuanto al uso de las redes sociales para acciones de marketing on line, tan sólo un 59% de las editoriales encuestadas ha llevado a cabo algún tipo de actividad en redes sociales como Facebook, Xing o Tuenti para promocionar sus libros.
  • Invertir en formación de sus equipos para ponerse al día sobre el impacto de las nuevas tecnologías en sus negocios ocupa el tercer lugar en el ranking de prioridades de los profesionales del sector del libro.

La versión completa del estudio con el análisis de todas las preguntas formuladas a los profesionales del libro durante el Liber 2009 será publicada en estos mismos medios durante la próxima semana.

Para más información:

Dosdoce.com

Javier Celaya

Email: jcelaya@dosdoce.com

Tel: 638.258.351

Ediciona

Arantxa Mellado

Email: info@ediciona.com

Tel: 648.158.021

También te puede interesar

¿Qué piden los lectores a los editores?

Martes 01 de Septiembre de 2009

Follow the reader

La semana pasada, los autores del blog norteamericano Follow the Reader colgaron en Twitter la siguiente pregunta: Como lectores, ¿qué les pediríais a los editores?

El número de respuestas obtenidas en una hora fue impresionante, así como el diálogo que se creó entre lectores y editores. Las conclusiones resultantes son cuestiones que, aunque parecen obvias, muchas veces  :

  1. Las cubiertas de los libros son muy importantes. Los lectores quieren que las cubiertas representen lo más aproximadamente posible el contenido del libro.
  2. Los textos de contracubierta sólo son apreciados si consisten en una buena descripción y resumen del libro. Eso sí, por favor, no desvelen demasiado del argumento.
  3. Los lectores se muestran interesados en los libros digitales (ebooks), pero no quieren preocuparse del formato en que los compran ni de si serán compatibles con su dispositivo de lectura. Quieren simplificación: o que haya un sólo formato para todos los dispositivos o que todos los formatos puedan ser leídos por todos los dispositivos.
  4. Los lectores habituales de libros digitales quieren que las novedades se publiquen simultáneamente en formato papel y en formato digital. Por supuesto, sin tener que pagar una cuota Premium por ello.
  5. En cuanto al precio, los lectores no creen que deba pagarse lo mismo por un libro digital que por un libro en papel. Sin embargo, si se aportara un valor añadido (multimedia, contenido interactivo) algunos estarían dispuestos a considerar el pago de un precio superior al tácitamente aceptado e 9,90 dólares USA* [entre los clientes de Amazon]
  6. Los lectores de novela romántica quisieran que la industria aceptase un sistema de clasificación de libros de este género. Los lectores de series agradecerían que el tiempo de publicación entre un libro y el siguiente no se alargue demasiado.
  7. En general, a los lectores les gustaría que las editoriales digitalizaran sus fondos

Y tú, como lector, ¿qué les pedirías a los editores?

También te puede interesar

Reflexión y experimento de Tim O’Reilly sobre los contenidos digitales

Martes 05 de Mayo de 2009

the_twitter_book

A raíz de la reciente publicación de The Twitter Book, el libro que escribió con Sarah Milstein sobre la famosa herramienta de microblogging que ha revolucionado nuestra vida en la red, la semana pasada Tim O’Reilly publicó en el blog de su editorial la entrada “Reinventing the Book in the Age of the Web” en la que plantea una interesante reflexión acerca del cambio que está viviendo actualmente el mundo del libro. O’Reilly hace una comparación interesante con la manera como la aparición del cine fue asimilada en sus primeros tiempos por quienes querían hacer películas:

Pero simplemente poner libros en un aparato electrónico es sólo el comienzo. Como lo he dicho durante años, eso es un poco como apuntar con una cámara hacia un escenario de teatro y decir que el resultado es una película. Sí, eso es en parte lo que se hizo en muchas de las primera películas pero finalmente las herramientas de producción y consumo en realidad cambiaron el formato de lo que se producía y se consumía. Los ángulos de las cámaras, el ritmo, las técnicas de edición, la iluminación, el rodaje de locaciones, los efectos especiales: todas éstas innovaciones hacen de las películas (y de la televisión) de nuestros días algo completamente diferente de las primeras películas.

 

oreilly_reinventing_the_book

 

O’Reilly define The Twitter Book como un experimento en el que ’se explora la manera como el medio online cambia la presentación, la narrativa y la estructura del libro y no sólo su precio y su formato’. Una muestra del resultado puede verse en esta presentación. Según O’Reilly, la innovación de The Twitter Book es la siguiente:

La Web ha cambiado la naturaleza de como leemos y aprendemos. La mayoría de los libros todavía usan el viejo modelo de una narrativa sostenida como su principio organizacional. Aquí utilizamos un modelo tipo Web de páginas autónomas, cada una de las cuales puede ser leída aparte (o al menos en un grupo de dos o tres) para destacar puntos clave, resaltar técnicas interesantes o las mejores aplicaciones para una tarea dada. Como los fundamentos son tan sencillos, no hay necesidad de repetirlos como lo hacen muchos libros técnicos. En cambio podemos confiar en el lector para suministrar (una buena parte de) el marco narrativo implícito y saltar directo a los puntos en los que podría no haber pensado todavía.

Interpretamos el planteamiento de O’Reilly  como una invitación a aprovechar este momento de cambio para probar nuevos modelos de escritura, de edición, de lectura y de aprendizaje. Y vosotros, ¿conocéis otras experiencias similares?

También te puede interesar

¿Y si se premiara a los editores de ficción?

Martes 21 de Abril de 2009

Todo el mundo sabe quién es el autor de tal o cual libro. Incluso cuando vamos a una librería buscando un libro muchas veces no preguntamos por el título de éste sino por el nombre de su autor. A diferencia del autor, el editor suele ser una persona anónima para el público en general y éste pocas veces reconoce su trabajo. ¿Cuántas personas saben quién es el editor del libro que buscan?

El artículo “The award for best fiction editor goes to … nobody”, publicado en el blog de libros de The Guardian en la víspera de la Feria del Libro de Londres, llama la atención sobre el poco reconocimiento del que son objeto en el ámbito británico quienes ‘deciden lo que se publica y lo que no’ en el campo de la ficción. Tras citar un premio otorgado a los editores de ciencia ficción, Damien G Walter llama la atención sobre un hecho: ‘en la literatura los editores no son menos influyentes ni menos creativos. Pero son menos festejados’.

estatuilla

En el ámbito hispanohablante existen reconocimientos importantes a los editores como el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural que otorga el Ministerio de Cultura de España o el Reconocimiento al Mérito Editorial que entrega la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL). Aunque no se trata de premios que se entreguen específicamente a editores de ficción, detrás de ellos hay un reconocimiento a quienes con su trabajo hacen un aporte cultural significativo.

Al final Walter plantea una reflexión interesante con respecto a los cambios que se están dando en las instancias de toma de decisiones en el sector editorial:

Cada vez más la decisión con respecto a lo que se publica o no la toman ejecutivos de marketing o contables que tienen un ojo en los balances pero no un conocimiento verdadero sobre literatura. Mientras la influencia editorial decae, la literatura se está volviendo menos original, menos intrépida y, en consecuencia, menos interesante. Quizás si empezamos a festejar a nuestros editores podríamos verlos dando más tiempo a la práctica de lo que es un bello arte.

Sin lugar a dudas un reconocimiento público al trabajo que se está haciendo es un buen estímulo para continuar con él. Como os contamos hace unos meses, en noviembre la asociación de editores Contexto recibió en 2008 el el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural y Manuel Borrás fue premiado a los pocos días con el Reconocimiento al Mérito Editorial de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL).

¿Y vosotros a quién premiaríais?

También te puede interesar

Libros para Sant Jordi 2009

Miércoles 15 de Abril de 2009

El próximo jueves 23 de abril se celebra el Día del Libro en todo el mundo, y además, el Día de Sant Jordi en Catalunya. En Ediciona os venimos preparando una sorpresa, pero mientras tanto y para animar la espera, os dejamos con algunas recomendaciones editoriales.

visibilidad

Visibilidad
Cristina Aced, Neus Arqués, Magali Benítez,
Bel Llodrá y Eva Sanagustín
Gestión 2000

las_torres_de_trebisonda

Las torres de Trebisonda
Rose Macaulay
Minúscula

el_secreto_del_amor

El secreto del amor
Sarah Emmanuelle Burg
Malsinet Editor

sanshiro

Sanshiro
Natsume Soseki
Impedimenta

También te puede interesar

¿Vulnera Anagrama las “Buenas Prácticas Comerciales”?

Miércoles 21 de Enero de 2009


 

El anuncio del lanzamiento de la Biblioteca Anagrama, una colección de libros seleccionados de la editorial que sólo se venderá en quioscos, no ha gustado nada a los libreros, e incluso hay algunos que pronostican una devolución masiva del fondo de Anagrama desde las librerías. Es lógico, y más teniendo en cuenta la delicada situación por la que están pasando actualmente las librerías.

Sin embargo, el señor Herralde está en su derecho de elegir el canal de venta que más le convenga, y hay que reconocer, que la apuesta por los quiscos es más que arriesgada, aunque la gestione RBA: alto precio (9,30 €), poca visibilidad (son decenas los coleccionables que inundan las aceras), alta frecuencia de los títulos…

Desde el punto de vista del lector, la diferencia va a ser poca, salvo en el aspecto de los libros (se sustituye el clásico amarillo de anagrama por el dorado mate), ya que alguno de los títulos saldrá más caro que en la edición de bolsillo.

Desde el punto de vista de los libreros, podría considerarse una vulneración de las Buenas Prácticas Comerciales entre editor y librero, un acto de “infidelidad” difícilmente perdonable. Por cierto, nos enteramos gracias a Manuel Gil y Javier Jiménez, autores del blog Paradigma Libro, de que “un grupo de trabajo, compuesto de libreros y editores, [están] trabajando en el borrador de un Protocolo de Buenas Prácticas Comerciales para fijar el campo de juego de las relaciones entre unos y otros, en un intento de frenar la competencia desleal y erradicar ciertos hábitos viciosos adquiridos por el sector durante años”. (¿Se encuentra Anagrama dentro de dicho grupo?)

Nos interesa vuestra opinión, por lo que os agradeceremos que contestéis a la encuesta que hemos colgado en la barra derecha.

Al margen de la polémica, hemos estado curioseando por la página de RBA para la Biblioteca de Anagrama y hemos obtenido la lista de los títulos que la compondrán. Y también hemos entrado a participar en el sorteo de un crucero por el Mediterraneo, a cambio de dejar en prenda un montón de datos personales, por supuesto, que aquí no se regala nada.

Os adelantamos el listado de los 100 libros que compondrán la Biblioteca Anagrama.

 

También te puede interesar

¿Qué pasó en el Bookcamp de Penguin?

Martes 20 de Enero de 2009


Como os comentamos hace unas semanas, a través de su blog la filial británica de Penguin Books informaba que este mes realizaría un evento llamado Bookcamp con el propósito de invitar a distintos profesionales del sector editorial a reflexionar acerca del ‘rol del libro como objeto y como un mecanismo de entrega de contenidos’. Pues el pasado sábado 17 de enero se realizó este evento y de nuevo Penguin Books nos ofrece en su blog un reporte de lo que sucedió allí.

Leemos en la entrada titulada Bookcamped la siguiente reflexión:

‘El libro no va a desaparecer en un futuro cercano pero los modelos de negocios asociados con la edición están siendo vigorosamente desafiados y de manera emocionante los medios de producción, promoción y distribución están ahora a la disposición de cualquier persona con una idea o historia y con acceso a Internet’.

Por otro lado, la entrada plantea algunas preguntas interesantes con respecto a las alternativas de supervivencia de lo impreso frente a la emergencia de lo digital:

‘Una mezcla de tecnólogos y de gente de la edición (y los extraños tecnólogos de la edición) consideraron una buena cantidad de estos retos y oportunidades. Pensamos sobre lo que los editores y los autores podrían estar en capacidad de vender si el libro deja de ser un artefacto. Si el buen diseño puede salvar al libro del ataque de lo online y si el buen diseño puede producirse en productos digitales. Nos preguntamos cómo pueden convertirse los libros en objetos sociales, reteniendo la memoria de quien los leyó y la manera como estos lectores han respondido frente al texto’.

Celebramos que las editoriales abran espacios de reflexión para pensar en todos estos temas relacionados con los cambios que está viviendo el sector y con los retos que éstos presuponen. Como siempre hay tanto que aprender de la experiencia de los otros, valdría la pena plantear en nuestro medio ejercicios similares.

Nota: la imagen PaperCamp la hemos tomado de la galería de flickr de mondoagogo.

También te puede interesar
12