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Categoría DRM

10 posibles palos en la rueda de los eReaders

Martes 24 de Noviembre de 2009

Vía Tendencias21 llegamos a este artículo de Computerland que enumera ocho razones por las que los eReaders podrían tenerlo difícil para lograr el éxito. No estamos de acuerdo con algunas, en todo o en parte, así que las copiamos y las comentamos, y añadimos dos más:

1. El precio de los eReaders: el eReader más barato cuesta actualmente unos 135 euros, aunque se espera que este precio baje hasta los 100 dólares (67 euros) para las navidades del año que viene, y que incluso se quede en 50 dólares (unos 35 euros) en 2015. Lógicamente, esta rebaja, junto con otras mejoras técnicas de los aparatos, provocaría el aumento de las ventas.

Si es cierto que en 2015 un eReader costará 35 euros, ¿dónde se supone que está el problema? Será más caro llevar una tarde a la familia al cine que comprarse un dispositivo de lectura.

2.  El precio de los libros digitales. Según Computerworld, muchos libros electrónicos cuestan en su lanzamiento alrededor de 10 dólares (6,73 euros).

Y los hay mucho más caros. No vamos a entrar aquí en el tema del precio, porque da para muchos posts, pero posiblemente el valor añadido que aporten los editores a los libros digitales justifique un sobre precio. Otra cosa es que pretendan vendernos libros digitales sólo un 10% más baratos que en la versión en papel.

3. Los smartphones, teléfonos inteligentes, cuya tecnología de presentación de textos podría llegar a mejorar hasta el punto de que los usuarios no necesiten comprar un dispositivo específico de lectura electrónica.

Por ejemplo, la compañía Verizon ha lanzado recientemente el Droid smartphone, con una pantalla de 10 centímetros con alta resolución que podría competir con los e-readers. Por otro lado, actualmente ya la tienda de aplicaciones Apple suministra libros para descarga y lectura a través del iPhone, de manera gratuita.

En este punto estamos totalmente de acuerdo: los smartphones sí pueden llegar a ser una seria amenaza para los eReaders. De hecho, los libros son la aplicación más descargada en la Apple Store, y las cifras de lectura a través de Stanza son impresionantes.

4. La tablet computer de Apple, un ordenador a medio camino entre ordenador portátil y PDA que podría llegar al mercado a principios de 2010. En ella se podrá escribir a través de una pantalla táctil, pero también leer textos de libros, periódicos y revistas, posiblemente todo en color. Aunque no será de bolsillo, esta computadora ligera permitiría una lectura cómoda que podría hacer olvidar la posibilidad de un eReader.

A pesar de no utilizar tinta electrónica, es cierto que la tablet de Apple se presenta como un serio competidor para todos los eReaders, y eso que su existencia no ha pasado de ser un rumor. Si las previsiones se cumplen, y la rumorología acierta, antes de seis meses la tablet saldrá al mercado, y son muchos los adictos a mac que están deseosos de adquirirla.

5. Los escritores más conocidos. El autor de best-sellers John Grisham, así como J.K. Rowling, autora de las novelas de Harry Potter, ya han prohibido que sus obras aparezcan en versiones digitales, a pesar del éxito obtenido por Dan Brown con la versión digital de su novela El símbolo perdido (Planeta, 2009).

Si los usuarios de la tecnología e-reader no pueden acceder a todos los libros más populares con ella, sin duda el mercado de esta tecnología decaerá, afirman los expertos.

Así es. Sin embargo, tenemos seria dudas de que los autores se mantengan mucho tiempo en su negativa a la digitalización. Dos serán las razones que les harán cambiar de opinión: por una parte, que al estar fuera de catálogo digital, sus libros serán pirateados por aquellos que no desean la versión en papel; por otra, que sus editores se ocuparán de convencerlos cuando vean la porción del pastel que están perdiendo (Money makes the World go arround)

6. Los derechos digitales. Cuanto más crezca el mercado de libros electrónicos, esta cuestión se volverá cada vez más importante, y pueden surgir problemas relacionados con el derecho de copyright de sus autores.

Ya están surgiendo problemas con los derechos de autor. Sin embargo, también es cierto que los editores ya han espabilado y están incorporando la digitalización a todos los nuevos contratos.
Otra historia es la de los derechos por países, un problema para las librerías online, que no pueden vender todos los libros en todas partes. La única solución sería que la contratación de los derechos sea global, es decir, deslocalizada geográficamente.

7. Los contenidos abiertos: si los libros electrónicos están protegidos por diversas leyes de copyright y formatos de publicación electrónica, resulta obvio que los lectores de libros digitales no podrán sustituir su librería física por una digital, al menos de momento.

El problema de los formatos está prácticamente solucionado gracias a dispositivos que lo leen prácticamente todo y a que se aprecia cierta ventaja del ePub frente a MobiPocket.
Lo que puede suponer un problema grave, lejos de ser apreciado por los editores y los autores, es la protección del texto a través de DRM (digital rights management). No se puede poner puertas al campo, señores.

8. Bibliotecas y pequeñas librerías: aunque se cree que el e-reader y los libros digitales pueden potenciar la lectura, también son percibidos por muchos bibliotecarios y libreros con reticencia, por considerar esta tecnología como una amenaza para lo que ellos ofrecen.

Esta afirmación es válida para los libreros, que en su mayoría ven el libro digital como una enorme amenaza, pero no para los bibliotecarios, que llevan años trabajando con catálogos digitales (libros científicos y académicos) y conocen la situación. De hecho, a través de la Fundación Sánchez Ruipérez se ha lanzado el proyecto Territorio e-book, que estudia una fórmula de préstamos bibliotecario de libros digitales.


Por nuestra parte, añadiríamos:

9. La imposibilidad de reproducir color es uno de los problemas más graves que por el momento tienen los eReaders. La tecnología de tinta electrónica que usan los actuales modelos es en blanco y negro, lo que la hace válida únicamente para la lectura de libros basados sólo en el texto.

Probablemente este problema quede subsanado en poco tiempo, pero mientras tanto hará que dispositivos multifunción como la tablet de Apple ganen terreno.

10. La conectividad wi-fi. Aquí queda un largo camino por recorrer, al menos mientras las empresas de telefonía y los fabricantes de dispositivos no lleguen a un acuerdo. Y si hay que echar la culpa a alguien del retraso que supone el no poder hipervincular los textos ni sincronizar lecturas ni bajar libros sin conexión al pc, nosotros la cargamos contra las empresas de telefonía móvil, que no ven negocio suficiente para justificar las tarifas planas y demás medidas necesarias. Así que, de momento, habrá que conformare con la ventaja ofrecida por Kindle.

La piratería podría tener efectos positivos en la venta de los libros pirateados

Miércoles 14 de Octubre de 2009

En el marco del primer día de la Feria de Frankfurt, ayer se celebró, por primera vez en Europa, la TOC (Tools of Change Conference – Conferencia sobre las herramientas para el cambio). Como era de esperar, los usuarios de Twitter hicieron una magnífica cobertura del evento al segundo, y nosotros aprovechamos para traducir y difundir lo que nos parecía más interesante. Uno de los aspectos que más controvertidos fueron las declaraciones de Cory Doctorow acerca de la piratería y el DRM .

Frases como «los defensores del DRM son los auténticos piratas» corrieron como la pólvora por la twitter esfera. La descripción del DRM libre como «sin restricciones» y no como «desprotegido» fue retwitteada hasta el hartazgo.

Pero una de las intervenciones más comentada fue la de Brian O’Leary sobre el efecto «positivo» de la piratería en la venta de libros digitales. The Bookseller publica un interesante artículo al respecto que traducimos y reproducimos:

Durante un año, la consultoría Magellan media midió el impacto de la piratería peer-to-peer (archivos compartidos, p.ej. e-mule) en títulos publicados por la editorial norteamericana O’Reilly. En la TOC de Frankfurt, Brian O’Leary, responsable de la consultora, reveló que mientras que los libros no pirateados (digitales y en papel) mostraban una tendencia a la baja después del primer pico de ventas,  los títulos pirateados mostraban un segundo pico cuando eran pirateados. Entre la semana 19, tiempo medio en que los libros se pirateaban,  y la semana 23 (cuando se produjo el segundo pico de ventas), éstas subieron un 90%.

O’Leary afirmó a The Bookseller: “Lo normal es, si la piratería tiene como efecto a reducción de las ventas, que la curva descendente que empezó antes de que los libros fueran pirateados descendiera aún más rápido como consecuencia del acceso de la gente al contenido digital. Suponíamos que no descendería, pero no esperábamos que hubiera un ascenso. Lo que vimos no fue una subida, sino una subida muy pronunciada.”

La muestra de libros sujetos a la prueba no era muy amplia ( de 66 libros se piratearon 21 y no se piratearon 45), y o’Leary afirmó que su intención era convencer a otros editores para llevar la investigación más lejos.

O’Leary planteó la hipótesis de que los títulos O’Reilly fueran más afectados por la piratería que los de los editores literarios, porque no llevan DRM y porque van dirigidos a una audiencia «técnicamente muy sofisticada». Y concluyó diciendo: «no estamos a favor de la piratería, creemos en el valor de la propiedad intelectual. Pero si el contenido pirateado nos ayuda puede convertirse en una opción viable de marketing».

¿El fin justifica los medios?

Los audiolibros norteamericanos se liberan del DRM

Jueves 28 de Mayo de 2009

random-house-audio

El pasado año, Random House Audio quitó el DRM (Digital Rights Management) de miles de sus audiolibros. Siguiendo su estela, las principales editoriales de audio libros estadounidenses están haciendo lo mismo o piensan hacerlo en un futuro próximo.

El DRM es un software aplicado a los productos digitales (música, video, libro…) con objeto de evitar la piratería. Para ello, restringe a los consumidores la posibilidad de copiar el producto que han adquirido legalmente, así como transferirlo a otros dispositivos. Estas restricciones tranquilizan a los editores y autores, que ven protegidos sus derechos y sus ingresos. Sin embargo, dichas limitaciones también tienen otra lectura que lleva tiempo generando un acalorado debate (por supuesto, en EEUU, no en España): las limitaciones del DRM ¿no limitan también las ventas y desmotivan e irritan a los compradores?

Desde que, a principios de enero, Apple anunciara su intención de vender música sin DRM a través del iPod, la polémica ha saltado a las descargas de audiolibros.

Un artículo del Publishers Weekly recogía en enero las opiniones de los principales editores de audiolibros norteamericanos. Las conclusiones que pueden extraerse son muy interesantes:

- La mayoría de los editores están empezando a experimentar con audiolibros libres de DRM y piensan lanzar muchos más al mercado (siempre que el autor dé su consentimiento).

- Aunque lo que realmente importa a la mayoría de los consumidores son el precio y el catálogo de títulos, las ventas de audiolibros han aumentado cuando se han liberado de DRM.

- Liberar los audiolibros de DRM abre nuevos canales de venta para los títulos.

- Para algunos, el problema no está en la piratería, sino en los problemas técnicos que conlleva la descarga de grandes audiolibros y en que los consumidores a menudo carecen de las habilidades tecnológicas para llevarlas a cabo. Otro problema técnico está en que muchos coches no están preparados para reproducir algunos formatos (los conductores son los mayores consumidores de audiolibros).

- La piratería no ha aumentado en los audiolibros a los que se ha liberado de DRM.

En España, la tendencia entre los editores apunta a proteger sus contenidos digitales con DRM. Es normal, dados el desconocimiento que tiene el sector sobre la digitalización, la contradictoria información al respecto y el miedo a la piratería que se empeñan algunos en meterles.

Tendremos que esperar a que un gran grupo anuncie por fin la digitalización de parte de su fondo para ver si echan mano o no del DRM. Ojalá hayan hecho bien sus deberes y hayan tomado buena nota de las experiencias de un mercado, como el estadounidense, que nos lleva unos cuantos años de ventaja.