El blog de los profesionales del mundo editorial

Categoría Autopublicación

Las nuevas formas de editar buscan nombre

Lunes 29 de Septiembre de 2008

“No somos una imprenta on line, Bubok es muchas cosas, un nuevo concepto”, dice Ángel María Herrera, fundador y director de Bubok, cuando le preguntamos sobre una sentencia norteamericana que califica de imprentas a las empresas de autoedición (nos enteramos de la noticia por ADN.es).

Estados Unidos. 2004. Dos animadoras de un instituto local, Shana y Mia, se pelean por un chico. Shana lanza rumores sobre un supuesto embarazo de Mia y la acosa hasta lograr que deje el colegio. Por su parte, Mia llena de pintadas de esvásticas la fachada y los alrededores de la casa de Shana, de padre judío. Mia es acusada de delito de xenofobia y hallada culpable. Los padres de Mia deciden explicar su versión de los hechos, y contratan los servicios de un ex policía escritor para que verifique lo sucedido y escriba un relato exculpatorio. El resultado es un libro que titulan Help us get Mia (Ayúdanos a redimir a Mia). Ante la negativa de las editoriales convencionales a publicar el libro, en 2006 recurren a BookSourge, una empresa Print on Demand (POD o impresión bajo demanda) a la que encargan la impresión de 760 ejemplares que reparten entre familiares y las tiendas de los alrededores. Otros 80 se venden a través de Amazon, propietaria de BookSurge.

Los padres de Shana denunciaron por difamación a los padres de Mia, e incluyeron en la demanda a BookSurge como empresa editora y, por tanto, responsable de los contenidos publicados. En la sentencia, BookSurge fue eximida de responsabilidad por no ser considerada editorial, sino simple imprenta, pues:

-es el autor quien contrata los servicios de BookSurge y quien asume los gastos de edición e impresión con la tecnología POD (impresión bajo demanda), es decir, BookSurge se limita a dar forma de libro al pdf que se le entrega;
-imprimir no significa editar, pues eso requiere una labor previa de comprobación de los hechos, edición y revisión del manuscrito, actividad que BookSurge jamás lleva a cabo con los originales que imprime, distribuye y vende.

Según el razonamiento de la sentencia, empresas como Lulu, BookSurge o Bubok (España) no son editoriales sino simples imprentas o gestoras de impresión. Sin embargo, estas empresas rechazan ser consideradas imprentas, pues, a pesar de reconocer que no controlan el contenido de lo que publican, afirman que su labor va más allá de la conversión e libro de un pdf.

Si no son imprentas, ni editoriales al uso, ¿qué son?

A Ángel María Herrera le preocupa que no se entienda qué es Bubok y lo que hace. No le encaja la definición de editorial que da la Ley de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas de 2007, y se remite a la descripción que Vázquez Figueroa hace de ellos en el video de presentación: “una nueva isla, un nuevo territorio con nuevas leyes”. Afirma que, en efecto, no asumen el control de lo que publican, pues no saben ni revisan lo que escriben los autores que suben sus manuscritos a Bubok, pero que eso no los convierte en una imprenta, sino en un nuevo espacio en el mundo editorial: “preferimos que sea el gran público quien decida lo que es bueno o malo y, cuando lo hayan decidido, nosotros daremos un empujón a los buenos”.

“Las definiciones antiguas no valen para las cosas nuevas: necesitamos nuevos términos y nuevas leyes”, finaliza Herrera.

Habrá que pensarlos.

Dear Lulu: un experimento que pone a prueba la impresión bajo demanda

Martes 02 de Septiembre de 2008

A través de una reciente entrada de O’Reilly Radar, el blog de la editorial O’Reilly, no enteramos de la existencia de un interesante proyecto editorial llamado Dear Lulu desarrollado por el profesor Frank Philippin y sus estudiantes de diseño gráfico durante un taller en la universidad Hochschule Darmstadt (Alemania) con el diseñador James Goggin.

Dear Lulu tiene la intención de ‘actuar como un documento de calibración para probar el color, el patrón, el formato, la textura y la tipografía’.

En su entrada Tim O’Reilly cita a Goggin, que dice que:

‘Mi plan para el taller es investigar los parámetros visibles y tangibles del diseño gráfico (…) y hacer un libro de nuestra propias pruebas autoproducidas que serán enviadas a imprenta el viernes en la tarde utilizando Lulu, el sistema en línea de impresión bajo demanda. Por lo tanto el proyecto del libro actúa como una prueba de color/tipos/patrones del sistema con el que es producido. La impresión bajo demanda es un sistema de producción cada vez más importante que puede servir para hacernos a los diseñadores repensar el impacto que nuestra profesión tiene sobre el medio ambiente y para cuestionar el frecuente desperdicio que hay en los volúmenes impresos y en los métodos de producción que nos solicitan nuestros clientes. Los diseñadores gráficos, y en especial los estudiantes tienen una oportunidad de usar y subvertir para nuestra ventaja estos sistemas tecnológicos relativamente nuevos (y económicos).

El resultado del taller es Dear Lulu, un recurso fantástico e imaginativo que pone a prueba la impresión digital mediante una presentación Do-It-Yourself que encaja con la filosofía de la impresión bajo demanda que hace tan seductora esta propuesta para los diseñadores que buscan publicar con poco riesgo financiero y con resultados decentes a manera de retorno’.

Nos entusiasman estos experimentos desarrollados conjuntamente por profesionales, profesores y estudiantes que además de llevarnos a poner a prueba los productos y servicios que el mercado pone a disposición de los distintos pasos de la cadena de producción editorial, ante todo nos hacen reflexionar sobre los fundamentos, las limitaciones, los retos y el futuro de nuestros oficios.

Formas de promocionarse en Internet

Martes 20 de Mayo de 2008

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Ayer en el blog Comunicación cultural, del Portal Cultural Dosdoce, comentaban la resistencia de algunos autores a ‘promocionar su obra en la Red por falta de conocimiento sobre el uso de las nuevas tecnologías’.

Mientras hay quienes todavía miran con recelo las tecnologías modelo Web 2.0 porque ‘piensan que en la Red no hay más que “basura”’, Lulu.com aprovecha la publicidad contextual para anunciar sus servicios en el correo Yahoo ! mediante banners que aparecen una vez se envía un mensaje o se vacía la papelera.

Ayer después de enviar un par de mensajes en los que anunciaba la recepción de unos libros y hacía un par de comentarios al respecto, junto a la notificación de envío me aparecieron los banners de Lulu.com que ilustran esta entrada.

 

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La publicidad contextual opera mediante un mecanismo muy sencillo: un robot escanea el contenido del mensaje y tras deducir el tema de éste a partir de la identificación de palabras clave le muestra al usuario anuncios publicitarios que podrían interesarle.

Quienes vienen del mundo off line tienen que enfrentarse al reto de adaptarse al cambio que presuponen tanto la emergencia de las nuevas tecnologías como su aplicación a la actividad editorial. Por otro lado, hay quienes entienden y asimilan tempranamente el modelo de negocios de Internet y crean empresas que obedecen a la lógica de éste.

 

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Con el paso del tiempo veremos no sólo cómo explotan unos y otros las ventajas de sus respectivos modelos de negocio, sino también qué estrategias implementan para contrarrestar las limitaciones de éste.