El blog de los profesionales del mundo editorial

Categoría Amazon Kindle

Who moved my Buy button?, la última piedra en el zapato de Amazon

Lunes 08 de Febrero de 2010

Nos habíamos hecho la promesa de no escribir nada sobre el Amazon y sus entuertos al menos en una semana, pero hemos encontrado esta perlita y no hemos tenido la fortaleza suficiente para no romper nuestro propósito.

Pero juzgad vosotros mismos si no valía la pena que os contáramos la última de The Author’s Guild, el azote norteamericano de Amazon, empeñado desde 2008 en combatir al gigante de la distribución como San Jorge al dragón. (Ver más acciones de The Author’s Guild contra Amazon)

Como sabéis, para comprar en Amazon, una vez escogido el libro que queremos, hay que clicar sobre el botón de compra, que es un enlace que nos lleva al carrito de la compra y a hacer el pago.

Amazon_pagina venta libro

Si el libro está descatalogado o agotado, Amazon retira el botón de compra y lo sustituye por otro que indica otros formatos en los que el libro sí está disponible.

Amazon_libro descatalogado

Pero la cara oscura es que el botón de compra es también una terrorífica arma que Amazon lleva dos años blandiendo con ferocidad para hacer valer sus pretensiones ante las editoriales y hacerse con el control. La forma de proceder suele ser ésta:


- Sin previo aviso y en silencio, Amazon retira el botón de compra y también las lista de formatos en los que se encuentra el libro.
- El editor se da cuenta inmediatamente, o porque ve sus ventas descender en picado, o porque el propio Amazon le avisa.
- Cuando el editor eleva su protesta a Amazon, éste le contesta que sí, que se lo vuelve a poner, pero que habrá que revisar las condiciones de nuevo.

Amazon_boton de compra retirado

Es lo que hizo la semana pasada con los libros de MacMillan cuando éste le plantó cara. Aunque en este caso prescindió de su sutileza y silencio habituales y sustituyó el botón de compra por un aviso que decía “Si quiere estos libros en Kindle dígaselo a su editor”. En el momento de escribir este post, los libros de MacMillan aún no se encuentran en formato Kindle.

The Author’s Guild (asociación norteamericana de autores), harta de que sean los autores los perjudicados por las batallas entre Amazon y los editores, ha ideado un software para dar la voz de alarma cuando Amazon retira los botones de compra de sus libros, y lo promociona a través de la web Who moved my button? Afirman que los editores temen hacer públicas las retiradas de botones por miedo a indisponerse con Amazon, y que en cambio ellos no tienen nada que temer, porque pueden comportarse de forma anónima y colectiva.

Ocurre sin previo aviso, siempre. Pregunta a los autores en el Reino Unido que, publicados por las principales editoriales, despertaron para encontrar que sus botones de compra habían desaparecido. No hubo ninguna nota de “perdón por las molestias” de Seattle, sólo una silenciosa ruptura de las relaciones con unos cuantos millones de clientes. Eso también ha ocurrido aquí en los EE.UU., más veces de lo que sabe.

La gente de Amazon tiene contra las cuerdas al mundo del libro en línea, y tienden a dejarse llevar. Por eso hemos desarrollado WhoMovedMyBuyButton.com. Vamos a vigilar tus botones de compra a diario para asegurarnos de que están a salvo. Si son retirados, te lo haremos saber por e-mail. También te lo comunicaremos cuando sean devueltos.

Whosmovingmy buybutton

Probablemente los autores de The Author’s Guild no lograrán más que ejercer el derecho al pataleo, pero la imagen de Amazon, que últimamente no pasa por un buen momento, no se va a ver muy beneficiada.

Amazon, Macmillan, Apple y el libro digital

Martes 02 de Febrero de 2010

amazon_macmillan_apple_libro_digital

Tiene menos de una semana de existencia y aún no está en venta, pero el nuevo gadget de Jobs y Cía. ya es uno de los protagonistas del último culebrón de la industria editorial. En una esquina: Amazon, la plataforma más grande de venta y distribución de libros (impresos y digitales) del planeta. En la otra: Macmillan, gigante editorial con oficinas en setenta países en todos los continentes. En primera fila de expectador: Apple y su recién estrenado iPad, un híbrido entre iPhone y Macbook que nace provisto de iBook, aplicación para comprar y leer ebooks (cuyos precios oscilarán entre $12,99 y $14,99), además de acuerdos con cinco grandes grupos editoriales: Simon & Schuster, Hachette Book Group, HarperCollins Publishers, Penguin y ¿adivinan quién?, Macmillan.

El desacuerdo entre Amazon y Macmillan se origina con la decisión de cambiar del modelo de negocio para sus libros digitales. Contraviniendo la política de Amazon de fijar el precio tope de los ebooks en $9.99, estrategia que le ha valido para fomentar la compra del lector Kindle y para lo cual exige un 50% de descuento a los editores, Macmillan venderá sus libros digitales según un modelo por el que los distribuidores actuarán como agentes y tendrán un 30% de descuento. El precio de los ebooks será fijadopor Macmillan de manera individual para cada libro y estará entre $14.99 y $5.99.

Las reacciones no se hicieron esperar. Durante el fin de semana hemos podido leer sendos comunicados oficiales por parte Amazon, y de John Sargent, CEO de Macmillan, defendiendo sus posiciones, además de posteriores análisis sobre qué empresa ha sido la ganadora de este affair ventilado por todo el ciberespacio (al respecto ver los artículos de Jack McKeown, de Verso Digital, y James McQuivey, de Forrester Research.)

Al día de hoy, Amazon ha aceptado vender los libros de Macmillan a un precio más alto, aunque aún no los ha incorporado a la Kindle Store (recordemos que la compañía de Bezos retiró todos los libros de Macmillan de su tienda Kindle durante el fin de semana). Por su parte, Macmillan ha recibido el respaldo de los agentes literarios norteamericanos y se especula que otras editoriales podrían seguir sus pasos en un futuro.

¿Qué importancia tiene esta discusión entre dos monstruos de la industria editorial?

Si algo ha quedado claro en los últimos tres años mientras Amazon presentaba diversas versiones del lector Kindle y Google intenta llegar a un acuerdo para distribuir los más de cinco millones de obras huérfanas que ha digitalizado, es que lo que se decida en Estados Unidos respecto a la cadena de valor del libro digital servirá de paradigma para el resto del mundo. ¿Por qué? Porque las novedades editoriales en formato digital, así como de dispositivos para su lectura se comercializan de manera masiva en Estados Unidos desde hace mucho tiempo, algo que todavía no sucede en mercados como el español.

Sin embargo, en un mercado relativamente joven como el de los libros digitales, los descuentos a distribuidores, los porcentajes por regalías a los autores y los precios de venta al público aún están en configuración. Según la encuesta realizada en setiembre pasado por Dosdoce y Ediciona, el 40% de las 277 editoriales encuestadas consideró que el precio de venta al público de los libros digitales debería ser un 50% más barato que su versión en papel, algo imposible para las editoriales sujetas a acuerdos con Amazon.

¿Cuál es el precio justo para un ebook?

Al respecto, nos parece conveniente citar las acertadas declaraciones hechas en una entrevista radial a Andrew Savikas, vicepresidente de O’ Reilly Media, y que fueron recogidas por Mobylives:

1) “El precio justo es el precio que alguien está dispuesto a pagar” Amazon ha argumentado que la razón de bajar sus precios a $9.99 es que es el precio “más justo” para sus clientes. En la realidad, esta no es la motivación de Amazon (y ellos están utilizando  “justo” de una manera bastante subjetiva), $12.99 podría también ser un precio justo para los clientes de Amazon. Lo sabríamos si es que Amazon permitiese a los editores experimentar con el precio y recoger información sobre el comportamiento de los consumidores. Sin embargo, la meta de Amazon es fijar un precio que les permita dominar el mercado del ebook con el lector Kindle y su formato. Amazon necesita unirse a la discusión sobre el precio de una manera honesta porque, lo que sea que se decida ahora, afectará a su negocio a largo plazo así como al precio de los libros en papel y los descuentos sobre éstos. Amazon es una parte integral de la industria del libro y necesita aprender a trabajar en sociedad con compañías que les abastezcan con sus productos. Al final, los consumidores decidirán el precio y las compañías (incluida Amazon) necesitarán mostrar flexibilidad para determinar de forma verdadera lo que un lector está dispuesto a pagar por un libro digital. Puede ser mucho más de lo que pensamos, pero la industria necesita estar preparada para todo.

2) Es un error establecer precios según los costes en lugar de costes según los precios. Savikas es fan de Petert Drucker, consultor en gestión de negocios y “ecologista social”. Lo que señala Savikas aquí es que, como el mercado (los lectores) fijará el precio, los editores necesitan estar preparados para producir libros de manera rentable, porque sus competidores establecerán precios de acuerdo con el comportamiento del mercado. Esta es la razón por la que determinar el precio de los ebooks es tan importante para los editores. Muchos de ellos entienden que tendrán que trabajar con un rango precios, tal como la industria musical -aunque de manera miserable- tuvo que conformarse con el precio de iTunes una vez que el $0.99 fue establecido como el precio justo para una canción. Lo que John Sargent y Macmillan están intentando hacer es fijar un precio justo para la industria antes que los $9.99 se asienten en la mente de los consumidores. Aunque sepan que quizá no tengan la palabra final respecto a lo que un cliente pagará por un ebook, Sargent y Macmillan al menos participan en la discusión en lugar de ceder sus posibilidades de negociación sin luchar por ellas.

Nos preguntamos si, viendo como se reconfigura el mercado digital en Estados Unidos y ciertos actores empiezan a ocupar posiciones en vías a una definición de estándares comerciales y legales, las editoriales españolas están dispuestas a plantear propuestas que, aunque impliquen un riesgo, también sirvan para definir la cadena de valor del libro digital en España.

La opción 70% de Amazon

Lunes 25 de Enero de 2010

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El jueves pasado Amazon anunció en una nota de prensa que daría un 70 por ciento de beneficios a los autores y editores que publiquen en la Plataforma de Texto Digital de Kindle (Kindle Digital Text Platform o DTP) . ¿Qué significa esto? ¿A quiénes beneficia? ¿Qué requisitos ha de tener un libro para acceder a dicha opción? Para tener claro lo que implica y los detalles de este nuevo plan que se lanzará el 30 de junio en Estados Unidos, hemos traducido la nota de prensa difundida por Amazon.

Amazon anuncia la nueva opción de 70% de regalías para la Plataforma de Texto Digital de Kindle, permitiendo a los autores ganar más regalías por cada libro vendido para Kindle

SEATTLE, 20 de enero de 2010 (BUSINESS WIRE) — Amazon.com (NASDAQ:AMZN) anunció hoy los detalles de un nuevo programa que permitirá que los autores y editores que utilizan la Plataforma de Texto Digital de Kindle obtengan mayores ingresos por cada libro para Kindle vendido. Por cada libro para Kindle vendido, los autores y editores que elijan la opción del 70 por ciento de regalías recibirán el 70 por ciento del precio de venta al público, libre de costes de distribución. Esta nueva opción se añadirá y no reemplazará a la opción estándar ya existente. La nueva opción estará disponible a partir del 30 de junio de 2010.

Los costes de envío se calcularán según en el tamaño de los archivos y la tarifa será de 0.15 $ por MB. El tamaño promedio actual de un archivo DTP es de 368KB, según lo cual los costes de envío serían menores a 0,06$ por unidad vendida. Por ejemplo, en un libro de 8,99$ un autor ganaría 3.15$ con la opción estándar, y 6.25$ con la opción 70 por ciento.

“Hoy en día, los autores reciben por regalías entre el 7 y el 15% del precio de venta al público que sus editores determinan para su libro físico, o el 25% del neto que sus editores reciben de los libreros por los libros digitales”, dice Russ Grandinetti, Vicepresidente de Contenido de Kindle. “La nueva opción de 70 por ciento de regalías para los libros de la Plataforma de Texto Digital de Kindle nos ayudará a pagar regalías más altas a los autores cada vez que los lectores escojan sus libros.”

Los autores y editores de la DTP podrán seleccionar la opción de regalías que sea más acorde a sus necesidades. Los libros de autores y editores que elijan la opción 70 por ciento de regalías tendrán acceso a las mismas opciones y se les pedirá los mismos requisitos que a los libros que reciben la tarifa de regalías estándar. Además, para calificar a la opción 70 por ciento, los libros deben cumplir los siguientes requisitos:

  • El precio de venta dado por el autor o editor debe estar entre 2.99$ y 9.99$
  • El precio de venta debe ser por lo menos 20 por ciento menor que el precio del libro físico más barato
  • El título estará disponible a la venta en todos los territorios en los que el autor o editor tengan los derechos
  • El título será incluido en una serie de opciones de Kindle Store, como la de texto en audio (text-to speech). Esta lista de opciones crecerá conforme Amazon añada funcionalidades al Kindle y a su Kindle Store
  • Bajo esta opción de regalías, los libros deben ser ofrecidos a un precio inferior o igual al de la competencia, incluyendo el precio de los libros físicos. Amazon proveerá herramientas para automatizar el proceso, y la opción del 70 por ciento se calculará del precio de venta.

La opciónl 70 por ciento de regalías está pensada para obras con derechos de autor y no está disponible para obras publicadas antes de 1923 (libros de dominio público). En su lanzamiento, la opción del 70 por ciento sólo estará disponible para libros vendidos en Estados Unidos.

La Plataforma de Texto Digital de Kindle es una herramienta de autopublicación rápida y fácil que permite a cualquier persona subir y dar formato a sus libros para venderlos en Kindle Store.

Si quieres saber si un barco se hunde, observa lo que hacen los pasajeros ricos

Martes 29 de Diciembre de 2009

Imagen original de Glen Foden


Gracias al aviso de
Franklin Andrade llegamos a un interesante post de Seth Godin, prolífico autor de best sellers sobre marketing. Godin, cuyo artículo traducimos, pone el dedo en una de las numerosas ampollas que está levantando el libro digital entre editores y libreros: el cambio de hábitos de compra entre los lectores compulsivos, los que realmente se dejan el dinero en libros.

Si quieres saber si un barco se hunde, observa lo que hacen los pasajeros ricos.

iTunes y los web de archivos compartidos mataron Tower Records. El síntoma: sus mejores clientes se pasaron al otro bando. Es lógico que gente que compraba 200 álbumes al año se cambiara de proveedor. Estaban más que incentivados. Las alternativas eran más baratas y más rápidas para estos grandes compradores de música.

Amazon y el Kindle han matado la librería. ¿Por qué? Porque la gente que compra 100 o 300 libros al año, los lectores compulsivos, la han abandonado definitivamente. El americano medio compra por placer sólo un libro al año. Este tipo de cliente es irrelevante para las librerías. Lo importante son los lectores compulsivos, y de forma oficial, durante los últimos meses de 2009, han abandonado las librerías. Se acabó.

Cuando los bufetes de abogados se pasaron al fax, Fedex se dio cuenta de que la gallina de los huevos de oro de su negocio (entre 100 y 1000 sobres por firma y día) se había acabado, y se pasaron rápidamente a la paquetería. Bien por ellos.

Si tu barco se empieza a hundirse, salta ya. Cuando las ratas hagan las maletas será demasiado tarde.



Quizá esta tendencia aún no ha llegado ni a España ni a Latino América, pero debería preocupar, y mucho, a editores y libreros, que estas navidades Amazon haya vendido más libros digitales que en papel.

Es cuestión de tiempo, poco, que el lector compulsivo en español, ése que consume decenas de libros al año, abandone los puntos de venta tradicionales. Y, probablemente, también cambiará sus hábitos de lectura del papel al digital. Lo saben los responsables de las grandes distribuidoras digitales que han emergido durante 2009 (36L, Edibooks y Amabook) y las que se estrenarán en 2010. Y deberían saberlo también los libreros y los editores.

Su barco empieza a hacer aguas, quizá aún están a tiempo de reflotarlo.

Lectura en e-reader vs. lectura en móvil, ¿realmente existe conflicto?

Jueves 10 de Septiembre de 2009

En una entrevista en The New York Times, Steve Jobs, el boss de Apple, decía lo siguiente acerca de los e-readers:

«Estoy seguro de que seguirá habiendo e-readers de uso exclusivo para la lectura, y tendrán las ventajas de estar centrados en una sola cosa. Pero creo que los dispositivos multifunción serán más exitosos porque me parece que la gente no quiere pagar por algo que sirve solo para una cosa. Fíjese en que Amazon jamás dice cuánto vende, y cuando vendes mucho de algo quieres que se entere todo el mundo.

No creemos que para esto [e-readers] exista un gran mercado. Y en el futuro, triunfarán los dispositivos más genéricos.

No creo que Amazon, por ejemplo, esté realmente interesado en el negocio del hardware. Si yo fuera Amazon me gustaría vender cosas para las que no necesitara un almacén ni los servicios de UPS.»

Si en algo solemos estar todos de acuerdo es en que cargamos con demasiados aparatos: quien más quien menos va por el mundo con un móvil (cuando no dos -personal y trabajo-), un mp3 y una agenda electrónica. Y, si se sale de viaje, a esto se añaden todos los cargadores correspondientes, y, en su caso, el e-reader, también con su cargador. Está claro que preferimos llevar uno que acarrear tres o cuatro, es una cuestión de comodidad, no simplemente económica, como dice el señor Jobs, pero no creemos que estos argumentos sean extensibles a los dispositivos diseñados sólo para la lectura.

Leer una novela en el iPhone alivia la espera en el médico y ameniza el recorrido en metro hasta la oficina. Lo sabemos por experiencia y lo recomendamos. Y estamos de acuerdo en que el mercado de la telefonía móvil acabará deparando muchas alegrías a los editores. Pero, ¿se tumbaría usted en el sofá una tarde de domingo a leer el último Larsson en su móvil? ¿Se llevará el iPhone a la cama para leer un capítulo más antes de dormir?  Lo más probable es que prefiriera un dispositivo tamaño libro y con pantalla de tinta electrónica, no retroiluminada.

¿Será el precio, como dice Jobs, un argumento de peso a la hora de escoger entre móvil y e-reader como dispositivo de lectura? Para los lectores habituales no. Hagamos números. Una persona que consume dos libros al mes gasta una media de 360 € anuales (30€/mes). Al precio máximo que vende Amazon los libros digitales (9,99 $ o 6,86 €), su gasto bajaría a 165 €, menos de la mitad. Teniendo en cuenta que un e-reader cuesta unos 300 €, nuestro lector podría tenerlo amortizado en menos de dos años.

Probablemente lo que haga el lector habitual será alternar entre móvil y e-reader, usarlos en función de sus circunstancias diarias. Así pues, lo que realmente le resultaría útil sería poder sincronizar sus lecturas en ambos dispositivos, es decir, que las marcas de texto que haga por la mañana en el móvil se reproduzcan por la noche en el e-reader. Amazon ya ha dado el primer paso para conseguirlo, ¿lo hará Apple?

No muerdas la mano que te da de comer (o la paradoja de Amazon)

Martes 21 de Julio de 2009

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Ayer fue una de las noticias del día: en un ataque de pánico de su departamento legal, Amazon retiró de los Kindle de sus usuarios dos títulos de George Orwell porque la editorial que los había subido a la librería no tenía los derechos. Lo hizo de noche, sigilosamente, sin aviso previo y colándose en los dispositivos de lectura de sus clientes.

Devolvió el dinero, pero ¿justifica esto su actuación? En el mundo real, una acción similar (el librero colándose de noche en casa del cliente para llevarse Rebelión en la granja dejando un billete de 20 € pegado en los imanes de la nevera) se consideraría allanamiento de morada, violación de la intimidad y apropiación indebida, con los agravantes de premeditación, nocturnidad y alevosía. Pero es que en el mundo real existe una legislación que tipifica estos comportamientos.

También hubo reincidencia. A pesar de que las alarmas saltaran ayer, las quejas de usuarios que han visto borrados sus Iibros de Kindle llevan en los foros desde principios de año.

Pero aún hay más. El Kindle 2 permite subrayar páginas y tomar notas de la lectura. Las anotaciones pueden trasladarse al ordenador personal o permanecer en el Kindle. Si pierdes el dispositivo de lectura, pierdes tus notas; si se borra el libro digital, también pierdes tus notas. Por lo tanto, si Amazon te borra el libro, también borra tus notas. El usuario puede reclamar por la pérdida de su trabajo, incluso demandar a Amazon, pero ¿con qué pruebas, si se ha borrado todo?

La paradoja está servida: Amazon vulnera los derechos de sus lectores para proteger los derechos de los autores. Un gran error táctico departamento legal de Amazon, que está mordiendo la mano que le da de comer. Quizá evite hoy pagar indemnizaciones a los poseedores del copyright, pero si descuida y maltrata a sus clientes corre el riesgo de perderlos.

Las editoriales y librerías piden protección contra la piratería. Los autores claman por sus derechos. ¿Pero quién protege al lector?

¿Entrará el Kindle en Europa por la puerta del Reino Unido?

Jueves 16 de Julio de 2009

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Fracasado el intento de Amazon de desembarcar con el Kindle en Alemania por desacuerdos con las operadoras de telefonía, nos llega la noticia de que quizá en navidad logren poner el primer pie en Europa.

Según la web Mobile Today (traducimos),

Amazon está apunto de anunciar la fecha de lanzamiento del Kindle en el Reino y está en avanzadas negociaciones con una operadora de móviles para obtener una MVNO*.
El gigante de las librerías plantea esta acción como una forma de hacer frente a la injerencia de Apple y Google en el mercado tradicional del libro. Se sobrentiende que Amazon subcontratará todos los aspectos de la fabricación del Kindle en el Reino Unido a Qualcomm, incluida una conectividad segura con una operadora móvil inglesa.
Amazon quiere que sus clientes puedan descargar libros también a través de Wi-Fi, además de darles la opción de descargar periódicos y revistas allí donde estén vía conexión móvil. También se sobrentiende que Amazon está trabajando de forma frenética para tener el Kindle preparado para lanzarlo por navidad, para lo que ya habría asegurado acuerdos con editoriales. También está en proceso de negociación con editores de periódicos y revistas.

¿Existe la posibilidad de que Amazon ataque el mercado español a través del lanzamiento del Kindle?

Con seguridad no, porque sería empezar la casa por el tejado: mientras no exista una librería Amazon España el lector Kindle no será viable por falta de contenidos digitales en español.

En septiembre del pasado año los rumores daban por seguro que Amazon.es sería una realidad en 2009, que incluso la empresa estaba buscando ya personal para el equipo directivo. El primer semestre de 2009 ya ha pasado y, de momento, ni rastro del posible azote de El Corte Inglés, Fnac y Casa del libro.

Pero ya sabemos que Amazon no se detiene ante nada (¿quizá ante la Ley de precio único del libro?), y damos por supuesto que en cuanto logre meter ese primer pie en Europa no tardará en colarse en todos los mercados europeos.

¿Estarán preparadas las editoriales españolas para proveer al Kindle de contenidos? ¿Estarán en una posición fuerte para negciar con Amazon? ¿Estarán preparadas las librerías españolas para hacerle frente? El aviso está dado.

* Un operador móvil virtual u OMV (en inglés, Mobile Virtual Network Operator o MVNO) es una compañía de telefonía móvil que no posee una concesión de espectro de frecuencia, y por tanto carece de una red propia de radio. Para dar servicio, debe recurrir a la cobertura de red de otra empresa (o empresas) con red propia (un Operador Móvil con Red, u OMR) con la(s) que debe suscribir un acuerdo

Los OMVs existen como figura comercial en un gran número de países de Europa –destacando el Reino Unido y los países escandinavos en cuanto a cantidad y antigüedad de OMVs existentes–,1 Canadá, los Estados Unidos de América, y Australia (lista no exhaustiva). En principio, pueden operar en cualquiera de las tecnologías de telefonía móvil existentes, como GSM, UMTS o CDMA2000, dado que su existencia está ligada a un factor comercial más que tecnológico (Wikipedia).

12,95 dólares, ¿el precio de un libro para hacer sostenible el modelo económico del Kindle?

Martes 30 de Junio de 2009

Leíamos la semana pasada en La Feuille una interesante entrada sobre la viabilidad del actual modelo de negocio de Kindle, el eReader de Amazon. Tras destacar la importancia de la experiencia de  Amazon con el Kindle porque debido a su escala permite medir el pulso a futuros modelos económicos, dice la entrada:

En el meollo de este debate está el del precio de los libros y el del valor que el libro electrónico es capaz de generar. 

 

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De acuerdo con el Bernstein Research, no es sostenible durante mucho tiempo mantener en 9,99 dólares el precio promedio de los libros electrónicos para el Kindle y será necesario aumentarlo para mejorar el modelo económico de Amazon y de los editores.

¿Cuál debe ser entonces el precio a pagar por un libro electrónico para garantizar un modelo económico sostenible?

El precio adecuado (es decir, aquél que aportaría una rentabilidad correcta), se situaría alrededor de los 12,95 dólares. Pero el análisis parece erróneo  porque ese precio necesariamente debe evolucionar con el número de aparatos en circulación y, por lo tanto, con el mercado potencial. 

Para que os hagáis una idea de cómo están las ventas de libros para Kindle, el siguiente gráfico ilustra la distribución porcentual de los libros más vendidos el 8 de junio de 2009 según rangos de precio:

 

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Ahora bien, viendo en el gráfico el porcentaje de libros vendidos cuyo precio oscila entre los 8,00 y los 9,99 dólares nos surge una pregunta: ¿acaso lo único que cuenta en el volumen de ventas de un libro es su precio?

Amazon apunta a nuevos modelos de negocio basados en la lectura digital

Miércoles 17 de Junio de 2009

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Bezos con el Kindle DX en la conferencia del pasado miércoles
(Imagen tomada de la versión digital de The New York Times)

Cuando Amazon sacó el primer Kindle en noviembre de 2007 para vender los libros electrónicos de su librería optó por un formato propietario de lectura, es decir, en sus dispositivos sólo podrían leerse las obras en formato Kindle o Mobipocket (empresa que adquirió en 2005 y que aportaba unos miles de títulos), y también pdfs. Entonces tenía un catálogo de 88.000 libros digitales y una competencia débil en el mercado de los dispositivos de lectura. La conjunción era perfecta, y el objetivo, claro: dominar el mercado de los dispositivos de lectura a través del dominio del mercado de los contenidos. Redondo.

Un año y medio después, el catálogo de libros digitales de Amazon rebasa los 300.000, y Kindle ha tenido dos “hermanos” en menos de 4 meses: el Kindle 2 (versión mejorada del anterior) y Kindle DX (dispositivo de gran formato). Sin embargo, el horizonte de la supremacía del Kindle se ha ido emborronando desde mediados de 2008, con la aparición de dispositivos de lectura más avanzados y más usables y, sobre todo, con la irrupción en el mercado de los teléfonos móviles de última generación (smart phones) tan versátiles que reducen las llamadas telefónicas a una funcionalidad más.

Las sucesivas versiones del iPhone y las aplicaciones que se han ido creando para ellas ponen de manifiesto una causa que nosotros apoyamos: la batalla hay que librarla en el campo de la digitalización, distribución y propiedad de los contenidos, no sólo en el de los dispositivos de lectura. Las acciones llevadas a cabo por Amazon en los últimos meses sugieren que empiezan a hacerse eco de esta tesis:

- en marzo de 2009, lanzan la aplicación gratuita Kindle for iPhone, para competir con Indigo Books y Shortcovers, que venden libros digitales a través y para iPhone, y con Google, que desde febrero de 2009 también permitía la lectura de los libros de Google Books en este dispositivo. Añaden la funcionalidad WhisperSync, que sincroniza el Kindle con el iPhone de forma que el usuario conserve sus marcas de lectura en ambos.

- En abril de 2009, Amazon compra Lexcycle, la empresa propietaria de Stanza, la aplicación más popular para la lectura de libros digitales en el iPhone (más de 1,5 millones de usuarios de 60 países diferentes).

Con el frente del iPhone ya cubierto, parece que Amazon va a dar un nuevo golpe de timón a su política de formato propietario, en un nuevo paso más hacia el reconocimiento de la importancia de la distribución de contenidos. A pesar de que en enero se comunicó que el Kindle ya no admitiría la lectura de pdfs, ahora se rumorea que en un futuro (¿próximo?) Kindle se abrirá a más formatos (ePub) y que, a su vez, los libros de Amazon podrán leerse en dispositivos de lectura de otras marcas. “Esto es lo que se deduce de los comentarios que Jeff Bezos, director ejecutivo de Amazon, hizo el lunes en una conferencia en la que habló de nuevos modelos de negocio”, dice Saul Hansell en un artículo publicado en The New York Times.

Si los rumores devienen realidad y Amazon trata la venta de libros digitales como un negocio separado de la venta de Kindles, los grandes beneficiados seremos los lectores.

Otra historia es cómo se tratará el DRM (Digital Rights Managemen)del formato ePub, si Amazon lo conservará o no, o si lo reconfigurará en otro tipo de traba, pero eso lo trataremos en otro post.

¿Influye el precio de un e-book en sus ventas?

Jueves 21 de Mayo de 2009

En una entrada del blog The Millions titulada “Finding Indie Opportunity on The Kindle” leíamos el pasado lunes 18 de mayo una anécdota del escritor Bryan Gilmer, quien tras publicar en papel su novela Felonious Jazz a través de la plataforma de autoedición CreateSpace sacó una versión de ésta para Kindle utilizando la Digital Text Platform de Amazon. Gilmer explica de la siguiente manera lo que sucedió con su novela una vez puso a disposición del público su edición para Kindle:

Mi edición para Kindle estaba disponible el pasado lunes a $7.99, así que lo anuncié en un par de mensajes en el tablón de anuncios. El miércoles había vendido una copia. ¡Una! Las respuestas a mis mensajes decían ’si quieres que probemos a un nuevo autor, danos un precio realmente bajo. Esto generará ventas y reseñas’. Entonces el jueves en la mañana bajé el precio a $1.99 y lo publiqué en el mismo espacio. Lo que pasó a continuación es bastante llamativo:

Hacia las 5.00 p.m. del viernes —cerca de 36 horas más tarde— Felonious Jazz era el número uno en ventas de libros de misterio puro en la Amazon Kindle Store y ocupaba el puesto 17 en el listado de los más vendidos en la franja de misterio y thrillers —siendo el único título del top 25 cuyo autor no era una gran figura como John Sandford, Michael Connelly y Elmore Leonard—. En las ventas globales de Kindle ocupó el lugar 133 entre los más de 283.000 títulos de ficción y no ficción disponibles en la Amazon Kindle Store.

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Una vez la edición para Kindle de su novela alcanzó un cierto nivel de ventas, Gilmer decidió subir a $4.99 el precio de ésta. Sin invertir un solo dólar en el diseño y la ejecución de una campaña de marketing Gilmer consiguió darle visibilidad a su novela y posicionarla entre aquellos usuarios de Amazon que son fanáticos del trhiller. Eso sí, a costa de reducir notablemente su margen de ganancia por lo menos durante un tiempo.

La experiencia de Gilmer nos suscita varias preguntas: ¿como lectores cuánto estamos dispuestos a pagar por un e-book? ¿Seguimos creyendo que todo aquello que se ofrece a través de Internet debe ser gratuito o por lo menos costarnos casi nada? ¿Hasta dónde es aceptable reducir el precio de un e-book para hacer que el público esté dispuesto a comprarlo? ¿En qué momento nos salimos de la frontera de las buenas prácticas a la hora de promocionar un libro para posicionarlo en el mercado?

Al final llegamos a la pregunta que los interesados en los contenidos digitales llevamos meses planteándonos y que hasta ahora nadie ha conseguido responder: ¿cuál es el precio de un e-book y cuáles criterios debemos utilizar para establecerlo?

La competencia del Kindle DX en el mercado de los libros de texto

Lunes 11 de Mayo de 2009

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La semana pasada salío al mercado Kindle DX,  nueva versión del lector de libros electrónicos de Amazon que, por las dimensiones de su pantalla (9.7 pulgadas), nació como el lector para libros de texto y diarios, un mercado siempre apetecible. Con sus pocos días de existencia, algunos pronostican que las aspiraciones del Kindle DX tendrán en los etextbooks (libros de texto digitalizados) a su mayor competidor.

¿Tiene sentido comprar un Kindle para acceder a un texto académico que también puedo ver mi ordenador personal, donde además puedo redactar un ensayo al mismo tiempo?, es la pregunta que nos plantea un artículo publicado en CNET.com. Viéndolo desde el lado práctico de los escolares y estudiantes universitarios, quizá no. CourseSmart.com, uno de los vendedores de etextbooks más populares en los Estados Unidos que ofrece libros de texto por suscripción, otorga la posibilidad de descargar el libro para un solo ordenador, o verlo en línea en diversos terminales. Aunquer no lo mencionan, los textos de CourseSmart.com también se pueden copiar y pegar en aplicaciones procesadoras de textos.

Desde el foro de MobileRead, un usuario se pregunta si las tres editoriales de libros de texto con las que Amazon ha llegado a un acuerdo, seguirán publicando sus contenidos digitales en ePub tanto como en Mobipocket (el formato para Kindle). Cabe recordar que, desde hace tiempo, el ePub apunta a convertirse en el formato standard para los ebooks, ya que permite la lectura del texto en diversos dispositivos, algo que escapa a las tres versiones del Kindle.

Los usuarios de Kindle boicotean a Amazon

Lunes 06 de Abril de 2009

999boicot

Lista de libros etiquetados como “9 99 boycott” en la tienda Amazon

Vía el blog de O’Reilly TOC (Tools of Change for Publishing) nos enteramos del boicot que un grupo de usuarios del lector electrónico Kindle lleva a cabo contra la venta de ebooks que superen el precio de $ 9,99 USD. Bautizada como “9 99 boycott“, la protesta utiliza el sistema de etiquetas que Amazon pone a disposición de los usuarios en la tienda online de Kindle, generando una serie de libros en venta con la etiqueta ”9 99 boycott“.

Traducimos la opinión de Electronic Cottage, blogger y usuario del Kindle:

[...] Difícilmente compro ediciones de tapa dura. Los reservo en la biblioteca o espero a que salgan en edición de bolsillo. Pero después de tener mi Kindle, me encontré comprando muchas ediciones de $9.99 que no habría comprado en tapa dura. Editores, ¿han oído eso? Estáis haciendo ventas que de otro modo no habrías hecho…

Ahora, Amazon tiene muchos libros de más de $9.99, precio prometido para las novedades cuando el Kindle fue lanzado. Ese precio fue uno de los principales argumentos de venta que convenció a los compradores que la inversión en un lector Kindle, se pagaría con el tiempo. El precio también reconocía lo obvio: una edición Kindle es mucho más barata que una en tapa dura, y aunque no se pueda prestar un ebook editado para Kindle a los amigos, el precio es significativamente menor. Desafortunadamente los editores cortos de vista creen que están perdiendo dólares en lugar de darse cuenta que una venta a $9.99 Kindle no ocupa el lugar de una venta de tapa dura. Se trata de una entidad completamente nueva. Un plus. Pura salsa.