El blog de los profesionales del mundo editorial

Publicados en Junio de 2009

12,95 dólares, ¿el precio de un libro para hacer sostenible el modelo económico del Kindle?

Martes 30 de Junio de 2009

Leíamos la semana pasada en La Feuille una interesante entrada sobre la viabilidad del actual modelo de negocio de Kindle, el eReader de Amazon. Tras destacar la importancia de la experiencia de  Amazon con el Kindle porque debido a su escala permite medir el pulso a futuros modelos económicos, dice la entrada:

En el meollo de este debate está el del precio de los libros y el del valor que el libro electrónico es capaz de generar. 

 

introducing_amazon_kindle

 

De acuerdo con el Bernstein Research, no es sostenible durante mucho tiempo mantener en 9,99 dólares el precio promedio de los libros electrónicos para el Kindle y será necesario aumentarlo para mejorar el modelo económico de Amazon y de los editores.

¿Cuál debe ser entonces el precio a pagar por un libro electrónico para garantizar un modelo económico sostenible?

El precio adecuado (es decir, aquél que aportaría una rentabilidad correcta), se situaría alrededor de los 12,95 dólares. Pero el análisis parece erróneo  porque ese precio necesariamente debe evolucionar con el número de aparatos en circulación y, por lo tanto, con el mercado potencial. 

Para que os hagáis una idea de cómo están las ventas de libros para Kindle, el siguiente gráfico ilustra la distribución porcentual de los libros más vendidos el 8 de junio de 2009 según rangos de precio:

 

bestsellers_kindle_junio_2009

Ahora bien, viendo en el gráfico el porcentaje de libros vendidos cuyo precio oscila entre los 8,00 y los 9,99 dólares nos surge una pregunta: ¿acaso lo único que cuenta en el volumen de ventas de un libro es su precio?

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Ediciona @Twitter

Lunes 29 de Junio de 2009

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Algunos días llegamos a este blog con una idea clara y precisa del tema que os queremos comentar. Otros días, como hoy, se hace difícil distinguir entre la serie de novedades que nos gustaría compartir pero, en medio de ese caos informativo, un tema surge de manera constante y espontánea a lo largo de la jornada reclamándonos unas líneas.

En octubre de 2008 estrenamos la cuenta de Ediciona en Twitter. En ese momento sabíamos que era un entorno más donde difundir y compartir nuestras inquietudes sobre el sector editorial. No imaginamos que diez meses después Twitter sería una fuente de comunicación e intercambio indispensable para Ediciona.

Para qué negarlo: sucede que estamos enganchados. Si comenzamos sólo posteando novedades sobre las nuevas funcionalidades de Ediciona, poco a poco aprendimos que al responder la pregunta “¿Qué estás haciendo?” en 140 caracteres, también es posible hacer una declaración de principios, reconocer la calidad de la información que otros comparten, o entablar complicidades respecto a temas de interés común.

Nos encanta que la inmediatez del microblogguing haga posible estar aún más cerca de quienes formáis parte de Ediciona. Además, Twitter nos ha permitido conocer a personas con grandes inquietudes e ideas muy valiosas sobre el sector editorial e Internet.

Como la riqueza de Twitter está en interactuar compartiendo, hemos decidido incluir los perfiles de los miembros de Ediciona y los eventos de la Agenda Editorial entre los twitts diarios. De esa manera, otorgaremos mayor visibilidad a vuestros perfiles profesionales y a las actividades de las que formáis parte.

Si queréis conocer el lado twittero de Ediciona, sólo tenéis que seguirnos. Os esperamos aquí.

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The Fictional Stimulus, “estimulando” nuevas formas de lectura

Viernes 26 de Junio de 2009

En el siglo XX la radio, el cine y la televisión cambiaron las formas de expresión y de consumir contenidos. En el siglo XXI, los cambios vienen de la mano de Internet y las nuevas tecnologías de digitalización. ¿Cómo afectan estos cambios a la literatura? Éste es uno de los planteamientos que sustentan el trabajo del Institute for the Future of the Book , un pequeño laboratorio de ideas que investiga la evolución del discurso intelectual desde las páginas impresas a los nuevos lenguajes literarios.

Para explorar el potencial y los límites de determinadas herramientas y tecnologías en el ámbito de la “reinvención del libro”, el Institute for the Future of the Book lleva a la práctica experimentos. El último de ellos, recientemente anunciado, es The Fictional Stimulus (“estímulo de ficción”), un original programa que fomenta no sólo la lectura de la “ficción digital”, sino también las nuevas formas de leerla.

La mejor forma de hacerse una idea de sus propósitos es leer el anuncio que se hace en  If:book, el blog del Institute for the Future of the Book, que traducimos aquí:

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¿Te gustan los libros y estás interesado, aunque escéptico, acerca de lo que libros digitales, iPhones y ordenadores portátiles pueden hacer por la literatura? Aviva tu pasión por la lectura este verano, asegúrate de obtener fictional stimulus, de If:Book, una sorprendente experiencia sobre lectura digital que te llegará a través de correo electrónico, descargas, páginas web y posts en seis partes con añadidos extra.

¡VIVE HOY LA EXPERIENCIA DE LAS HISTORIAS DE MAÑANA!

Presentado por la novelista Kate Pullinger, con la inclusión de lo último de Cory Doctorow, Naomi Alderman, Kate Pullinger y la poesía de Jacob Polley, Daljit Nagra, Eva Salzman además de nuevas ediciones digitales de clásicos de Rudyard Kipling, William Blake, Shakespeare y más, the FICTIONAL STIMULUS es una introducción al futuro de la lectura en el siglo XXI y más allá.

Producido por if:book, con trabajos encargados especialmente para nuestro rompedor proyecto MOTFOTHOTBOOK (Museum of the Future of the History of the Book) y diseñado por Tony Le Busque, Fictional Stimulus es para grupos de lectura y lectores solitarios que saben lo que les gusta de los libros y quieren conocer los beneficios de las nuevas formas de lectura.

The FICTIONAL STIMULUS incluye un “menú” hecho a mano en edición limitada y firmada, un ebook completo y descargable, así como enlaces a un amplio abanico de extractos exclusivos de escritores a quienes se encargó imaginar el futuro de las historias.

The FICTIONAL STIMULUS te proporcionará material de sobras para organizar un grupo de lectura o comentar las obras con tus amistades, y también tendrás la oportunidad de GANAR UN PREMIO si envías tus propios relatos, poemas y opiniones sobre el futuro de la lectura.

Ojalá nuestros Observatorios de la Lectura llevaran a cabo experimentos similares.

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La importancia de retraducir

Jueves 25 de Junio de 2009

Scott Esposito ha estado comentando recientemente en diferentes entradas de Conversational Reading la próxima publicación de la nueva traducción de El tambor de hojalata, de Günter Grass. En su entrada “New Translation of The Tin Drum” (“Nueva traducción de El tambor de hojalata) Esposito señala que:

Siempre es excitante cuando hay una nueva traducción de un libro tan bueno como El tambor de hojalata (especialmente cuando la vieja traducción tiene cincuenta años), pero ésta parece particularmente excitante porque la prosa de Grass es muy adornada y el alemán es notoriamente difícil de traducir.

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A partir de una cita de Edmund Keeley en su ensayo “Collaboration, Revision, and Other Less Forgivable Sins in Translation” (“Colaboración, revisión y otros pecados menos perdonables en la traducción”), Esposito destaca en la entrada “Why Retranslate?” (¿Por qué retraducir”?) dos razones por las que cada cierto tiempo es importante sacar nuevas traducciones de obras traducidas previamente:

Ninguna traducción nunca es completa y como la lengua evoluciona las viejas traducciones requieren ser revisadas. Interesantemente, este último punto significa que a través de sus traducciones los libros pueden “vivir” después de su fecha de publicación de una manera que un libro que no ha sido traducido no puede hacerlo en su lengua original.

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En el ámbito de la lengua española desde hace varios años el tema de las nuevas traducciones es particularmente interesante como consecuencia de la aplicación de la censura durante el franquismo, debido a la cual las traducciones hechas bajo la dictadura a través de las que generaciones enteras accedieron —y en muchos casos siguen haciéndolo— a una gran cantidad de obras de todo tipo fueron no sólo acomodadas a los intereses del régimen sino también recortadas de manera significativa.

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Las 50 mejores lecturas de verano, según The Independent

Martes 23 de Junio de 2009

Comienza el verano y, por lo tanto, empieza a acercarse peligrosamente la temporada de vacaciones. El diario británico The Independent publicó el sábado pasado en su sección de libros un especial titulado “Las 50 mejores lecturas de verano”. Como ‘un buen libro es tan esencial como la crema de sol para unas vacaciones relajadas’, Sophie Morris revela las mejores lecturas para llevar a la playa este verano.

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A continuación os presentamos los cinco primeros títulos de la lista de recomendaciones de The Independent:

1. One Day, de David Nicholls (Hodder)

2. Homicide: a Year on the Killing Streets, de David Simon (Canongate)

3. Gabriel García Márquez: a Life, de Gerald Martin (Bloomsbury)

4. The Monster Who Ate Darkness, de Joyce Dunbar (Walker Books)

5. When Will There Be Good News?, de Kate Atkinson (Black Swan)

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Como veréis, a juzgar por el top 5 de la selección ésta es bastante amplia y variopinta.

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Y vosotros, ¿ya sabéis qué os llevaréis para leer durante vuestras vacaciones?

Si os apetece, durante las próximas semanas os iremos recomendando algunas lecturas para acompañar vuestros días de descanso.

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El copyright menos restrictivo incentiva la producción cultural

Lunes 22 de Junio de 2009

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Hace unos días leíamos, vía la web chilena Derechos Digitales, el ensayo de Felix Oberholzer-Gee y Koleman Strumpf, economistas de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard titulado “File sharing and copyright” (Compartir archivos y derechos de autor). El ensayo concluye que el uso compartido de archivos de contenidos culturales (música, films, libros), no ha desalentado la producción cultural, sino que en algunos casos (como en el de la industria musical), ésta se ha incrementado.

Si bien las ventas de álbumes en general han disminuido desde 2000, el número de álbumes que se ha creado ha tenido un explosivo aumento. En el año 2000, 35.516 discos fueron liberados. Siete años más tarde, se publicaron 79.695, incluyendo 25.159 álbumes digitales (Nielsen SoundScan, 2008).

Tendencias similares se pueden ver en otras industrias creativas. Por ejemplo, en todo el mundo el número de largometrajes producidos cada año ha aumentado de 3.807 en 2003 a 4.989 en 2007 (Screen Digest, 2004 y 2008).

Para los autores está claro que el uso de archivos compartidos es una práctica que ha debilitado los derechos de autor y cuya irrupción ha forzado un cambio en los modelos de negocio tradicionales.  Sin embargo, no ha desalentado la producción de contenidos culturales. Por el contrario, un copyright menos restrictivo otorga un mayor acceso del público a las obras y, por lo tanto, beneficia a la sociedad.

¿Cómo lograr que los autores, editores y productores en general no vean vulnerados sus derechos y al mismo tiempo incentivar la creación y difusión cultural en un entorno que, como el digital, se mueve bajo la filosofía de compartir? Quizá sea necesario un cambio de mentalidad que implique usuarios respetuosos del derecho (e ingresos) de los creadores de la música, libros o películas que consumen, e industrias culturales sensibles al público en red.

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Desventajas de los libros electrónicos para las bibliotecas

Viernes 19 de Junio de 2009

“La integración de libros electrónicos en los servicios de la biblioteca conllevará al menos al principio un consumo de tiempo y dinero. El desarrollo del nuevo modelo para la adquisición y circulación no será fácil y seguramente caro. Además ya hemos hablado de la formación del personal y de la adquisición de los nuevos recursos materiales. Además, el hecho de que servicios bibliotecarios, como el de préstamo puedan ser llevados a cabo sin que el usuario esté físicamente en la biblioteca, derivará en una merma en el número de visitas de éstos. De esta automatización de los servicios puede resultar un posible recorte en la contratación de plantilla.

La biblioteca también deberá analizar si la inversión para la implantación de este modelo supone un valor añadido a los servicios que hasta ahora venía desempeñando el centro, o simplemente es el mismo servicio pero con un nuevo formato. Además los hábitos y costumbres de los usuarios y del personal bibliotecario en el uso de los libros tradicionales puede crear un rechazo de los nuevos formatos electrónicos. Si la política de adquisiciones tiende a que crezca la compra de ejemplares en ese formato en detrimento de los libros tradicionales, este rechazo podría desencadenar en una pérdida de usuarios de la biblioteca. Por último sería interesante reflexionar en torno a los servicios que proporcionan estas nuevas «empresas bibliotecarias»; privatizando así unos servicios que tradicionalmente venían proporcionando al ciudadano las bibliotecas públicas de forma gratuita.”

Encontramos este texto en un interesante trabajo titulado El uso cotidiano de los libros electrónicos. Su autor, Fernando Pérez Arranz, bibliotecario de la Universidad de Alcalá, lo publicó en el Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios ¡en 2001! ( nº 65, Diciembre-2001, pp. 9-25).

Nunca dejará de maravillarnos el contraste entre bibliotecarios y editores ante el libro electrónico: mientras los editores aún están pensando si conviene o no digitalizar, los bibliotecarios ya pensaban en cómo organizar préstamos digitales hace 8 años. Huelgan más comentarios.

Y, sin embargo, la falta de fondos puede llevar a las bibliotecas a esta situación…

...y, sin embargo, la falta de fondos puede llevar a las bibliotecas a esta situación

...y, sin embargo, la falta de fondos puede llevar a las bibliotecas a esta situación

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The Bloomsbury Group, lecturas entretenidas para sortear la crisis

Jueves 18 de Junio de 2009

A través de una entrada reciente del blog de libros de The Guardian nos enteramos de que para enfrentar estos tiempos de crisis la editorial británica Bloomsbury sacará en agosto una serie llamada The Bloomsbury Group, compuesta por bellas reediciones de libros ya publicados que se encuentran fuera de circulación y que a través de la nostalgia apelan a la capacidad de salir con ímpetu de momentos críticos. La entrada cita a Alexandra Pringle, editora en jefe de Bloomsbury, quien afirma que ‘los tiempos difíciles requieren un refugio de entretenimiento blando’.

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Así presenta Bloomsbury la serie The Bloomsbury Group:

Este verano Bloomsbury Publishing se complace en traerles The Bloomsbury Group. Se trata de una maravillosa serie de novelas de principios del siglo XX, libros recomendados por lectores para lectores, recuperados para una nueva audiencia. Bloggers literarios, autores, amigos y colegas han compartido sus sugerencias de libros entrañables que vale la pena recuperar.

Los títulos incluidos en The Bloomsbury Group son los siguientes:

- The Brontës Went to Woolworths, de Rachel Ferguson
- Henrietta’s War, de Joyce Dennys
- Miss Hargreaves, de Frank Baker
- Love’s Shadow, de Ada Leverson
- A Kid for Two Farthings, de Wolf Mankowitz
- Mrs Tim of the Regiment, de DE Stevenson

Dicen que los tiempos de crisis son fértiles para la producción artística e intelectual. La entrada recuerda que dos de las grandes obras de la literatura británica contemporánea se escribieron como una reacción al malestar que provocó la recesión de los años setenta: The Cement Garden, de Ian McEwan, y Dead Babies, de Martin Amis.

En este caso Bloomsbury apuesta justamente por todo lo contrario: ofrecer a sus lectores historias que les inyecten el optimismo necesario para buscar salidas a la crisis a través de ese refugio en el que el libro puede llegar a convertirse en coyunturas como la actual.

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Amazon apunta a nuevos modelos de negocio basados en la lectura digital

Miércoles 17 de Junio de 2009

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Bezos con el Kindle DX en la conferencia del pasado miércoles
(Imagen tomada de la versión digital de The New York Times)

Cuando Amazon sacó el primer Kindle en noviembre de 2007 para vender los libros electrónicos de su librería optó por un formato propietario de lectura, es decir, en sus dispositivos sólo podrían leerse las obras en formato Kindle o Mobipocket (empresa que adquirió en 2005 y que aportaba unos miles de títulos), y también pdfs. Entonces tenía un catálogo de 88.000 libros digitales y una competencia débil en el mercado de los dispositivos de lectura. La conjunción era perfecta, y el objetivo, claro: dominar el mercado de los dispositivos de lectura a través del dominio del mercado de los contenidos. Redondo.

Un año y medio después, el catálogo de libros digitales de Amazon rebasa los 300.000, y Kindle ha tenido dos “hermanos” en menos de 4 meses: el Kindle 2 (versión mejorada del anterior) y Kindle DX (dispositivo de gran formato). Sin embargo, el horizonte de la supremacía del Kindle se ha ido emborronando desde mediados de 2008, con la aparición de dispositivos de lectura más avanzados y más usables y, sobre todo, con la irrupción en el mercado de los teléfonos móviles de última generación (smart phones) tan versátiles que reducen las llamadas telefónicas a una funcionalidad más.

Las sucesivas versiones del iPhone y las aplicaciones que se han ido creando para ellas ponen de manifiesto una causa que nosotros apoyamos: la batalla hay que librarla en el campo de la digitalización, distribución y propiedad de los contenidos, no sólo en el de los dispositivos de lectura. Las acciones llevadas a cabo por Amazon en los últimos meses sugieren que empiezan a hacerse eco de esta tesis:

- en marzo de 2009, lanzan la aplicación gratuita Kindle for iPhone, para competir con Indigo Books y Shortcovers, que venden libros digitales a través y para iPhone, y con Google, que desde febrero de 2009 también permitía la lectura de los libros de Google Books en este dispositivo. Añaden la funcionalidad WhisperSync, que sincroniza el Kindle con el iPhone de forma que el usuario conserve sus marcas de lectura en ambos.

- En abril de 2009, Amazon compra Lexcycle, la empresa propietaria de Stanza, la aplicación más popular para la lectura de libros digitales en el iPhone (más de 1,5 millones de usuarios de 60 países diferentes).

Con el frente del iPhone ya cubierto, parece que Amazon va a dar un nuevo golpe de timón a su política de formato propietario, en un nuevo paso más hacia el reconocimiento de la importancia de la distribución de contenidos. A pesar de que en enero se comunicó que el Kindle ya no admitiría la lectura de pdfs, ahora se rumorea que en un futuro (¿próximo?) Kindle se abrirá a más formatos (ePub) y que, a su vez, los libros de Amazon podrán leerse en dispositivos de lectura de otras marcas. “Esto es lo que se deduce de los comentarios que Jeff Bezos, director ejecutivo de Amazon, hizo el lunes en una conferencia en la que habló de nuevos modelos de negocio”, dice Saul Hansell en un artículo publicado en The New York Times.

Si los rumores devienen realidad y Amazon trata la venta de libros digitales como un negocio separado de la venta de Kindles, los grandes beneficiados seremos los lectores.

Otra historia es cómo se tratará el DRM (Digital Rights Managemen)del formato ePub, si Amazon lo conservará o no, o si lo reconfigurará en otro tipo de traba, pero eso lo trataremos en otro post.

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Worstsellers que dan de qué hablar en la Feria del Libro de Madrid

Martes 16 de Junio de 2009

En la Feria del Libro de Madrid que terminó el pasado domingo 14 de junio tuvo lugar un curioso debate en el que los editores de cinco pequeñas editoriales hablaron sobre aquellos libros de su catálogo que han significado importantes fracasos desde el punto de vista de las ventas. La mesa redonda sobre los worstsellers, que se llevó a cabo el miércoles 10 de junio, fue moderada por la periodista Eva Orúe y en ella participaron los editores de Artemisa, Baile del Sol, Escalera, Errata Naturae y Salto de Página.

En Literaturas Noticias encontramos una crónica de Baile del Sol Comunicación titulada “Debate entre editores sobre sus worstsellers: Jiménez versus Falcones”, según la cual en la mesa redonda se trataron los siguientes temas:

El difícil acceso a los medios de comunicación, el escaso tiempo disponible para establecer relaciones más estrechas con distribuidores y libreros, la excesiva rotación de las novedades en los puntos de venta, lo mal tratados que se sienten por las grandes superficies, la importancia del diseño de las colecciones y la necesidad de arbitrar fórmulas para llegar a los lectores.

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(Imagen tomada de la mediateca de rtve.es)

Si el acceso a los medios de comunicación es difícil, con esta curiosa mesa redonda estos pequeños editores obtuvieron más visibilidad que la que suelen tener. Así lo reportó Eva Orúe en su artículo “La resaca”, publicado ayer en la sección El círculo de la iluminación de Divertinajes.com:

No sé qué repercusión tendrá en las ventas de esas obras, pero la iniciativa despertó el interés de los medios, que siempre compran una buena idea: Cadena SER (Hora 25), TVE, Cuatro, El País, ABC y Público, entre otros, informaron de la cita, si bien alguno lo que hizo fue aprovechar la convocatoria para escenificar uno de los cara a cara más improbables de feria: Carlos Jiménez-Arribas, autor del worstseller Viaje al ojo de un caballo, frente a Ildefonso Falcones.

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(Imagen tomada de la mediateca de rtve.es)

Esta mesa redonda sobre los worstsellers demuestra que a la hora de buscar visibilidad e impacto mediático, en ocasiones una idea ingeniosa puede ser más eficaz que la repetición de la misma estrategia de promoción y marketing de siempre o que la asignación de grandes presupuestos para el diseño y la ejecución de campañas cuyo retorno es francamente incierto.

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No sabemos si alguna de estas editoriales consiga sacar un bestseller tipo La Catedral del mar o si las ventas de sus libros aumenten pero tenemos la certeza de que esta mesa redonda les ha servido para dar de qué hablar y para darse a conocer de una manera distinta de la habitual.

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Los gigantes editoriales de la red

Lunes 15 de Junio de 2009

Este fin de semana leíamos en un artículo escrito por Peter Olson, ex CEO de Random House Mondadori, y Bharat N. Anand, experto en estrategia corporativa, cuáles son las preguntas que deben formularse los editores ante la evolución del sector editorial. Para ambos autores, toda la discusión sobre digitalización, precios, nuevos mercados, etc. podría englobarse en tres interrogantes:

1. ¿Cómo podemos mejorar toda la experiencia lectora – no sólo el acto lector-, sino también el hecho de buscar, comprar y construir una biblioteca, y no sólo en soporte de papel o digital, sino combinando ambos formatos?

2. ¿Cómo podemos crear opciones de precio que incrementen la demanda de libros y detengan el decline de los hábitos de lectura?

3. ¿Cómo podemos construir un nuevo modelo de negocio atractivo para los autores y suficientemente rentable para los editores y vendedores online?

Si bien Amazon en los últimos cinco años ha seguido una estrategia que evidencia que Jeff Bezos tiene claro el camino de la compañía en el terreno del comercio de libros en el mundo digital, y Google podría abrir su librería online en las próximas navidades, los autores sostienen que la venta online está a la espera de una segunda ola innovadora.

La innovación del Kindle no fue el mejorar la lectura (muchos e-readers anteriores ofrecían experiencias lectoras muy similares), sino alterar de manera dramática la experiencia de compra a través de su capacidad inalámbrica. Innovaciones similares están destinadas a ocurrir en el terreno de las ventas y el marketing. Hasta ahora, las cubiertas de los libros diseñadas para quedarse en las estanterías durante largos períodos han sido la base del posicionamiento de libros, obviamente los editores podrían hacer una mejor labor diseñando cubiertas orientadas a versiones online que no sólo serían más atractivas y dinámicas, sino potencialmente interactivas. De igual manera, la versión digital de un libro podría ser un portal a información adicional sobre el autor o el contenido -imaginen aprender, justo después de leer “Lolita”, sobre cómo Vladimir Nabokov escribió la novela, o acceder a una demostración visual del experimento de Robert Millikan sobre la gota de aceite, justo luego de leer el capítulo sobre cargas electrónicas. La personalización de recomendaciones es otra cuestión inevitable: cada lector confía en las recomendaciones de unas cuantas fuentes fiables, además de seguir sus impulsos de compra. Juntas, estas innovaciones en la experiencia digital harían que el porcentaje de ventas online sea mucho mayor que un 10 o 15% de las ventas totales.

¿Qué sucede cuando nos enfrentamos ante dos gigantes distribuidores online como Amazon y Google? ¿Existe capacidad de negociación? Un reciente artículo de la revista Time incide en el problema que significa perder poder de negociación ante una compañía que, como Amazon, basa gran parte de su estrategia de ventas en los descuentos y la distribución gratuita a puerta de casa del cliente (no hay duda de por qué logra fidelizarlos). Como indica el artículo de Time;

Editar es un negocio sutil y los editores no están acostumbrados a jugar duro. Amazon lo hace. “Creo que es justo decir que hay una tensión”, dice Jim Milliot, director de negocio y noticias de Publishers Weekly. “Son el vendedor online dominante. Los editores no están en posición de argumentar o darles pelea”. El año pasado, en una reyerta bastante publicitada, Amazon desactivó el botón de “Cómpralo con un click” en algunos de los libros  de la división en el Reino Unido de Hachette, luego de tener algunos desacuerdos sobre los términos de venta con la editorial.

¿Habrá que temer a estos gigantes? Como bien lo señala el artículo publicado por la Librería Garoa sobre la apertura de la librería de Google;

Cuanto más tarde el sector del libro en aceptar la lectura digital como el futuro de la lectura, más difícil nos lo ponemos a nosotros mismos. El único benefactor de la negación de tan obvia realidad, va a ser la piratería. Si no damos los pasos acertados, el lector acudirá a la piratería en busca de lecturas, creando un hábito basado en la mezcla inseparable entre gratuidad y digital. No podemos permitir que el único sitio donde se pueda encontrar las últimas novedades sea emule. Conociendo los antecedentes de la música no podemos seguir sus mismos caminos. Estamos a tiempo de cambiar esto, pero no nos quedan muchas oportunidades.

Si prestamos atención a las tres preguntas planteadas al inicio, lo realmente importante -incluso para determinar el valor monetario del contenido digital-, es la calidad y el valor agregado que se le sepa dar a éste. Visto así, más que un quebradero de cabeza, lo que otorga esta doble perspectiva es un posible juego entre el soporte de papel y el digital que permite crear productos por completo novedosos y que soprendan al lector nativo digital.

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Algunas instrucciones para escribir y para la vida

Viernes 12 de Junio de 2009

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Una escritora, profesora de escritura creativa, escribiendo un libro sobre escritura creativa. No parece muy halagüeño. Tampoco muy original. Que haya vendido más de 500.000 ejemplares en estados Unidos, le da un poco de interés, pero los americanos son muy aficionados al rollito “Yes, you can“, así que tampoco acaba de convencer como argumento.

Sin embargo, lo publica Ilustrae, una editorial independiente con un catálogo sólido y un magnífico blog, y lo recomienda Idoia L. Cantolla, su editora, una profesional con buen criterio. Y como entre los profesionales de Ediciona hay muchos escritores, y como nosotros mismos nos enfrentamos día a día a las páginas en blanco de esta cuaderno de bitácora, nos fiamos y leemos Pájaro a pájaro. Algunas instrucciones para escribir y para la vida. La autora, Anne Lamott.

Idoia tenía razón: no perdimos el tiempo. Pájaro a pájaro no es un manual de escritura al uso, y tampoco un libro de autoayuda para escritores en ciernes, es una misterioso híbrido en el que las experiencias vitales de la autora se mezclan con excelentes consejos técnicos y sabias reflexiones acerca del placer de escribir, expresados en un tono vitalista, exigente, sincero y poco condescendiente: “sólo intento avisar a la gente que espera ser publicada que publicar un libro no es todo lo que se cuenta por ahí. Escribir sí que es la bomba”.

“Limítate a poner por escrito una puñetera palabra detrás de otra según las oigas, según te lleguen.” Yes, we can… try.

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