La pasión del cómic
Visitamos el 26 Salón Internacional del Cómic de Barcelona
Martes 22 de Abril de 2008
El pasado sábado en la mañana fui a visitar el Salón Internacional del Cómic de Barcelona, que se celebró entre el 17 y el 20 de abril en
Al llegar a Plaça Espanya me sorprendió encontrarme con el gentío que había en los alrededores del palacio número 8 de
Caminé varias calles en busca de un cajero de
Abrumado por la multitud y el bullicio, al entrar al salón me quedé plantado durante un momento en el mismo lugar sin saber a dónde ir. Instintivamente me dirigí hacia una fila y me di cuenta de que a cambio de presentar tu entrada te regalaban un cómic. Por pura curiosidad esperé a que llegara mi turno y mientras lo hacía leí un aviso que me sacó una sonrisa y me despertó una cierta ansiedad: “El que toca, toca. Los cómics de regalo no se pueden elegir”.
Antes de llegar al mostrador alcancé a echarle un vistazo a los cómics que ofrecían. Emocionado, me pregunté cuáles me tocarían y cuáles serían los designios que regirían mi suerte.
—Hola, ¿quieres cómics para adultos? —me preguntó mirándome a los ojos una de las encargadas de repartir los cómics cuando el chico que estaba delante de mí se fue.
—Vale —le respondí, sintiendo una mezcla de desconcierto, decepción y alivio mientras me entregaba cuatro volúmenes delgados: Penny Century, de Jaime Hernández, y Un mundo extraño, Killers y Mickey Mickey, de Mezzo y Pirus.
Desde donde quiera que estuviera se veían los imponentes stands de los grandes sellos: Ediciones Glénat, Norma editorial, Planeta de Agostini cómics y Panini. Muy cerca del centro había un gran espacio dedicado a la conmemoración de los cincuenta años de Mortadelo y Filemón. Caminando por donde me llevaba la multitud me encontré con los stands de otros sellos como Astiberri, Sins Entido, La cúpula, Ediciones B y Reservoir Books.
Apenas empecé a recorrer el recinto me crucé con dos chicas de no más de quince años que iban disfrazadas de hadas y que llevaban un aviso que decía: “Cambio abrazos X MSN”. Desconcertado, lo primero que pensé fue que seguramente se trataba de un par de adolescentes con problemas para relacionarse o con precoces tendencias new age. Sin embargo, como durante la próxima media hora la escena se repetiría una y otra vez con niñas con facha futurista, gótica o de heroínas de manga empecé a sospechar que el hecho de que no entendiera lo que estaba pasando alrededor mío es un claro indicio de que estoy empezando a hacerme mayor.
Preguntando me enteré de los nombres de los autores cuyas firmas de libros provocaban largas filas delante de los distintos stands: Paco Roca, Fidel Martínez, Jorge García, Frederik Peeters, Jasón, Sergio Cordóba, Pepo Pérez, Miguel Gallardo, Ángel de
Cuando decidí irme llegué a la conclusión de que una mirada rápida al público y al material que se exhibía en los distintos stands confirma mi impresión inicial de que el mundo del cómic es amplio, variopinto y fascinante: es manga, súper héroes, caricatura, terror, animales que hablan, novela gráfica y muchas cosas más.

